El doble crimen de Paloma y Josué, los adolescentes de 16 y 14 años que fueron encontrados asesinados en un descampado del partido bonaerense de Florencio Varela, tuvo un nuevo giro en la investigación, a partir del testimonio de un vecino que declaró haber sufrido un robo un día antes, justo en los alrededores del lugar donde habrían sido asesinados los adolescentes.
El testigo dijo ante el fiscal Darío Provisionato que tres delincuentes lo abordaron, mientras que "uno de ellos tenía un cuchillo y otro tenía una piedra de gran tamaño", según informó el abogado Aníbal Osorio. El trío de delincuentes le habría quitado su bicicleta, la cual nunca logró recuperar. A su vez, el vecino agregó que los tres presentaban "una fisonomía coincidente" con las personas que se reunían en el descampado.
El representante legal de la madre de Paloma considera este hecho como "relevante" ya que se reportaría "la presencia de grupos delictivos" en la zona y en un área muy cercana a los homicidios.
"Los adolescentes pudieron haber sido sorprendidos en circunstancias similares", mencionó el abogado, quien sostiene que los damnificados sufrieron un robo en el terreno que se encuentra ubicado a metros de las vías del Tren Roca.
Mientras tanto, el letrado dijo que durante las primeras horas del caso "no se adoptaron medidas eficaces para preservar la escena del crimen". Asimismo, acusó que "hubo negligencia en la etapa inicial del proceso y se dificulta el esclarecimiento". Igualmente se mostró positivo, en diálogo con Noticias Argentinas: "Tenemos fe en que estamos cerca de los agresores".
De acuerdo a lo que revelaron fuentes judiciales en el caso, se espera que otro testigo declare este viernes, a la par de que pueden haber resultados del peritaje realizado a un teléfono incautado en un galpón lindero al lugar donde se descubrieron los cadáveres.
El doble homicidio de Paloma y Josué: qué se reveló hasta ahora y cómo sigue la causa
Paloma y Josué desaparecieron el 27 de febrero a la tarde, cuando presuntamente iban a un gimnasio, pero nunca llegaron. Después de 48 horas, hallaron sus cuerpos en el descampado de Bosques.
Según el informe forense, la adolescente de 16 años falleció a causa de una “lesión cerebral” provocada por una “fractura de cráneo” y un “traumatismo encefalocraneal grave”. Mientras que el menor de 14 años perdió la vida como consecuencia de una “hemorragia cerebral”, también con “fractura de cráneo” y “traumatismo encefalocraneal grave”. La causa se encuentra caratulada como homicidio criminis causa (matar para cubrir otro delito).