Una tragedia familiar conmocionó al barrio de Recoleta tras el hallazgo sin vida de una madre y su hijo de siete años en una habitación del Hotel Ker, ubicado en la calle Marcelo T. de Alvear 1368. Según el informe preliminar de las autopsias, la principal hipótesis que investiga la justicia apunta a un crimen seguido de suicidio.
Las víctimas fueron identificadas como Gisela Mercedes Yurka, de 41 años, y su hijo Gabriel Saru Ovejero, de 7 años. Ambos fueron encontrados dentro del baño de la habitación que habían alquilado para pasar la noche. En el lugar, los investigadores hallaron una escena estremecedora: gran cantidad de sangre, un bisturí, dosis de insulina y jeringas.
Los detalles revelados por la autopsia preliminar
El informe forense, clave para entender la cronología de los hechos, estableció que Gabriel, el niño de siete años, fue el primero en morir. Su cuerpo presentaba características correspondientes con una asfixia por sumersión. Además, los datos preliminares indican que el menor también falleció a causa de hipoglucemia.
Por su parte, Gisela Yurka murió después. Su cuerpo fue hallado con múltiples lesiones autoinfligidas: la mujer tenía 11 cortes en ambos antebrazos y dos en el cuello. La causa de su muerte, según la autopsia, fue por un "mecanismo mixto", que combina hipoglucemia, los cortes y ahogo.
La investigación y la búsqueda previa
Horas antes del macabro hallazgo, la familia y amigos de Gisela habían difundido una búsqueda de ella y su hijo. Finalmente, se confirmó que los cuerpos correspondían a ellos, lo que generó una enorme conmoción entre los allegados, quienes compartieron mensajes de despedida en las últimas horas.
La causa es investigada por la Fiscalía Criminal Correccional 59, a cargo de Laura Belloqui. A la vez, la Justicia sigue avanzando con la investigación para esclarecer las circunstancias que llevaron a esta doble tragedia.
La secuencia de los hechos en el hotel
La reconstrucción inicial indica que Gisela y Gabriel pidieron una habitación para pasar la noche y se hospedaron en el Hotel Ker. La mañana siguiente, no bajaron a desayunar ni realizaron el check out, lo cual encendió las alarmas.
El encargado del hotel tocó la puerta de su cuarto varias veces, pero ante la falta de respuesta, llamó a la Policía. Cuando arribaron los efectivos, presenciaron la estremecedora escena en el baño de la habitación.
La hipótesis que toma fuerza
Teniendo en cuenta los datos revelados en la autopsia, crece la sospecha de que Yurka haya matado a su hijo y que luego habría muerto a causa de una descompensación. Esta línea investigativa, que apunta a un crimen seguido de suicidio, es la que guía actualmente las pesquisas de los investigadores.
La comunidad de Recoleta y los allegados a la familia permanecen en shock por este hecho, que deja más preguntas que respuestas sobre el estado anímico de la mujer y las circunstancias exactas que la llevaron a este desenlace trágico junto a su pequeño hijo.
