La jornada de protesta contra la reforma laboral en el Congreso de la Nación terminó con un operativo represivo que dejó heridos y detenidos. Entre ellos, Lucas Morello, profesor de historia, quien denunció haber recibido un disparo de bala de goma en el ojo por parte de la Policía de la Ciudad. El hecho ocurrió el 11 de febrero, en el marco de la movilización convocada por sindicatos y organizaciones sociales contra el proyecto impulsado por el oficialismo. El impacto en el ojo lo dejó sin visión y ahora enfrenta un largo tratamiento.
En diálogo con El Destape, Morelo relató que fue “víctima de un disparo en el ojo en el marco de una represión que se realizó durante la manifestación del 11 de febrero". Detalló: "La policía nos rodea, nos reduce y es en ese momento que yo recibo un disparo de un proyectil en el ojo. Calculamos que fue aproximadamente a dos metros de distancia, un disparo antirreglamentario que casi por milímetros no me hace perder totalmente el órgano”. En tanto, este medio intentó comunicarse con la Policía de la Ciudad y no obtuvo respuesta.
El docente explicó que se encuentra en recuperación y que inició una causa judicial para determinar responsabilidades: “Estamos en un momento de recuperación sin visión, haciéndome un tratamiento".
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En este marco, hizo un llamado a la comunidad para poder reconstruir el hecho y encontrar justicia. "Apelamos a que las personas que puedan aportar imágenes o datos nos ayuden a reconstruir los hechos y esclarecer un mecanismo represivo que implicó no solo el daño a mi ojo, sino también un amedrentamiento cada vez más violento”, enfatizó.
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Cómo fue el impacto de bala
En declaraciones a Radio con Vos, Morelo especificó cómo fue el momento posterior al impacto: “Siento un par de disparos y algo en el ojo. Cuando nos terminan de reducir y me tiran al piso, me doy cuenta que tenía algo en la cara que me dificultaba ver. Un compañero me dice: ‘Tenés un agujero en el ojo y lo tenés cerrado’. Yo ni siquiera me había dado cuenta”.
El profesor destacó la atención recibida en el Hospital Santa Lucía: “El tratamiento que me hicieron desde el primer día es lo que me está garantizando que esto pueda llegar a ser un golpe que no me termine de hacer perder toda la visión a largo plazo”. Sin embargo, aclaró que aún no se puede determinar el daño definitivo: “Hoy la no visión puede ser tanto por un problema de fondo como por la sangre que tengo en el ojo. Estoy atravesando un tiempo de espera hasta que se retire el coágulo y puedan hacerme los estudios”.
En la represión del 11 de febrero, el Gobierno nacional y el de la Ciudad de Buenos Aires desplegaron el protocolo antipiquetes con fuerzas federales y locales, que usaron gases lacrimógenos, balas de goma y realizaron detenciones arbitrarias.
Morelo, que continúa dando clases pese a las secuelas, cerró: “Soy profesor de historia y estoy en el aula por el cariño de la comunidad y de mis estudiantes. No puedo estar quieto y menos en este contexto”.
