El Gobierno avanzó con una nueva etapa del proceso de privatización de la red vial nacional al adjudicar concesiones por 20 años para distintos corredores estratégicos. El esquema prevé que las empresas privadas se hagan cargo del mantenimiento, la operación y la ejecución de obras, financiadas principalmente a través del sistema de peajes.
La medida forma parte del plan para transferir a operadores la gestión de los tramos que hasta ahora estaban bajo la órbita de Corredores Viales S.A. Según explicó el ministro de Economía, Luis Caputo, el objetivo es reemplazar el esquema estatal por un modelo basado en concesiones que incorpore inversiones para mejorar la infraestructura y los servicios para los usuarios.
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¿Qué rutas pasan a manos privadas?
La nueva etapa comprende 1.871 kilómetros de rutas nacionales y autopistas, distribuidos en dos grandes concesiones.
El primero corresponde al Corredor Sur-Atlántico-Acceso Sur, que incluye las autopistas Riccheri y Ezeiza-Cañuelas, además de rutas nacionales que conectan el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) con la Costa Atlántica y el sur bonaerense. Allí, la empresa concesionaria deberá encargarse de la operación, el mantenimiento, la conservación y las mejoras de la infraestructura durante los próximos 20 años.
El segundo es el denominado Tramo Pampa, que abarca distintos sectores de las rutas nacionales 5 y 7, dos de los principales corredores productivos del país, utilizados para el transporte de mercaderías y la conexión entre Buenos Aires y el centro-oeste argentino.
De acuerdo con los pliegos licitatorios, las concesionarias deberán ejecutar un conjunto de trabajos obligatorios que incluyen la reparación de calzadas, el bacheo, la repavimentación, la renovación de la señalización horizontal y vertical, el mantenimiento de banquinas, la mejora de la iluminación y la instalación de nuevos sistemas de seguridad vial. También deberán prestar asistencia mecánica y de emergencias a los usuarios.
En los corredores de mayor circulación también se prevén obras de ampliación de capacidad, intervenciones sobre distribuidores y accesos, además de mejoras en las estaciones de peaje y la incorporación de tecnologías para agilizar el cobro.
Caputo sostuvo que el nuevo esquema busca "reemplazar un modelo deficitario por uno sin subsidios, con más transparencia, competencia y eficiencia en la gestión vial", al anunciar una nueva licitación para otros corredores nacionales.
El plan continuará con nuevas rutas privatizadas
La privatización no finalizará con estas dos concesiones. El Ministerio de Economía ya lanzó nuevas licitaciones para otros corredores que comprenden más de 2.500 kilómetros de rutas nacionales.
Entre los tramos previstos aparecen sectores de las rutas nacionales 7, 8, 9, 12, 33, 35, 36, 188 y 193, además de los accesos A005 y A008, con el objetivo de ampliar progresivamente el sistema de concesiones sobre parte de la red vial nacional.
