Mantenerse hidratado en verano es fundamental, especialmente en plana ola de calor. La deshidratación puede provocar golpes de calor, desmayos e incluso requerir atención médica urgente, por lo que es crucial estar atento a estos 7 signos de deshidratación.
"Si tenés sed, ya estás levemente deshidratado", explica Tamika Henry, médica clínica certificada y fundadora del Unlimited Health Institute en Pasadena, California, en diálogo con Real Simple.
En días de extremo calor perdemos más agua de la que ingerimos, y en esos momentos, se considera que estamos deshidratados. Es importante que tengas a tu lado una botella de agua durante todo el día y seas constante ingiriéndola para llegar al mínimo de los 2 litros diarios recomendados por expertos.
7 signos de que ya estás deshidratado, según expertos
1. Tenés mal aliento
El mal aliento puede tener muchas causas y la deshidratación es la más común en días de calor. Esto se debe a que la saliva tiene propiedades antibacterianas, y para producirla se necesita agua.
Cuando estás deshidratado, la producción de saliva disminuye porque el cuerpo prioriza la hidratación de funciones más importantes. “La capacidad de combatir los gérmenes que causan olor en la boca puede verse afectada cuando hay deshidratación, lo que provoca mal aliento”, explica Shyamala Vishnumohan, directora de alimentos y nutrición.
2. Tenés hambre constante
Si comiste hace poco pero sentís un hambre insaciable, probablemente sea deshidratación. Es importante aprender a distinguir la diferencia, no porque no debas comer de más, sino porque el cuerpo está intentando comunicarte que necesita hidratarse.
En esos momentos, probá tomar un vaso de agua y esperar unos 15 minutos. “La mayoría de las veces, las personas tienen sed y no una verdadera necesidad de comer”, dice la médica.
3. Te duele la cabeza sin explicación
Lo primero que hay que sospechar ante un dolor de cabeza es la posibilidad de estar deshidratado, ya que es la causa más común. "Los receptores del dolor del cerebro están conectados a las meninges, las membranas que protegen el cerebro y la médula espinal”, explica la doctora Henry.
Lo que produce la deshidratación es que los líquidos se desplacen fuera del cerebro, haciendo presión sobre las meninges y activando los receptores del dolor.
4. Te cuesta concentrarte
Si tenés dificultades para enfocarte, puede ser una buena idea tomar agua. “La deshidratación puede afectar la capacidad de concentración y generar problemas a corto plazo en tareas relacionadas con habilidades motoras y visuales”, señala la doctora Henry.
Hasta una deshidratación leve puede causar alteraciones cognitivas, por lo que recomienda programar recordatorios a lo largo del día para tomar agua. Tener una botella al lado todo el día o ponerte alarmas cada una hora puede ser una buena idea.
5. Tenés constipación
Si vas al baño menos de tres veces a la semana, tenés constipación. Una de las causas más comunes, además de la falta de fibra, es la falta de hidratación. Tomar agua ayuda a que las heces dentro del intestino se muevan.
Si no tomás suficiente agua, todo se queda estancado en tu intestino. Asegurate de consumir las suficientes frutas y verduras y de tomar agua a lo largo del día, mínimo 2 litros. Si el problema persiste, consultá con un gastroenterólogo.
6. Estás siempre de mal humor
El mal humor, muchas veces, está relacionado con la deshidratación. Así como es común estar de mal humor por tener hambre, también lo es por la falta de líquido. "Puede generar efectos neurológicos que provocan irritabilidad”, explica la doctora Henry.
7. Tenés la piel seca y menos elástica
La principal causa de piel seca y poco elástica es la falta de líquido. La prueba más sencilla para ver si estás profundamente deshidratado es pellizar la piel de tu mano para ver qué tan rápido vuelve a su lugar. Si vuelve rápido, estás bien, pero si tarda en volver estás deshidratado/a.
Cómo prevenir la deshidratación
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Tomá agua durante todo el día, incluso sin sentir sed. Se deben tomar mínimo 2 litros al día.
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Evitá estar al sol y hacer actividad física en días y horarios de temperatura muy elevada.
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Tené siempre una botella de agua a mano.
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Sumá frutas y verduras ricas en agua (sandía, melón, naranja, pepino).
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Evitá el alcohol y las bebidas muy azucaradas.
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Usá ropa liviana y permanecé en lugares frescos.
