Hay personas que superan los 80 años y siguen recordando nombres, fechas y anécdotas con una precisión que asombra en cualquier reunión familiar. Estas personas, conocidas como superancianos, mantienen una rapidez de movimientos y una salud mental superior a la de otros adultos de su edad.
Un equipo de investigadores de Estados Unidos decidió investigar qué sucede en el cerebro de estos mayores con una memoria tan excepcional. Científicos de la Universidad de Illinois en Chicago (UIC), la Universidad Northwestern y la Universidad de Washington analizaron cerebros de superancianos, adultos mayores sanos y personas con deterioro cognitivo o Alzheimer.
El foco del estudio fue el hipocampo, la región cerebral vinculada con la memoria y el aprendizaje, donde ocurre la neurogénesis adulta, o sea, la capacidad de crear nuevas neuronas durante toda la vida. Aunque durante mucho tiempo se creyó que el cerebro adulto no podía generar nuevas células nerviosas, investigaciones más recientes demostraron lo contrario, especialmente en esta área.
Los resultados, publicados en la revista Nature, mostraron que los superancianos tienen una actividad mucho más intensa en esta "fábrica" de neuronas. Generan más neuronas nuevas que otros adultos de su misma edad, lo que podría explicar su memoria notablemente mejor preservada.
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El profesor Orly Lazarov, director del Programa de Formación en Enfermedad de Alzheimer y Demencias Relacionadas de la UIC, destacó: “Este es un gran avance en la comprensión de cómo el cerebro humano procesa la cognición, forma recuerdos y envejece”.
Los detalles de la investigación que puede cambiar las enfermedades neurodegenerativas
Para llegar a estas conclusiones, los científicos analizaron muestras cerebrales de cinco grupos: adultos jóvenes sanos, adultos mayores sanos, superancianos con memoria excepcional, personas con deterioro cognitivo leve y pacientes con Alzheimer. Se estudiaron tres etapas de desarrollo neuronal en el hipocampo: células madre neuronales, neuroblastos (células en proceso de convertirse en neuronas) y neuronas inmaduras casi listas para funcionar.
Lazarov comparó estas etapas con fases del crecimiento humano: “Piensen en las etapas de la neurogénesis adulta como un bebé, un niño pequeño y un adolescente”. Estas etapas reflejan que el cerebro continúa generando neuronas activas.
Los datos fueron contundentes: los superancianos presentaban aproximadamente el doble de neurogénesis que otros adultos mayores sanos. “Algo en sus cerebros les permite mantener una memoria superior. Creo que la neurogénesis hipocampal es el ingrediente secreto, y los datos lo respaldan”, afirmó Lazarov.
En contraste, las muestras de personas con deterioro cognitivo temprano mostraron una producción neuronal muy baja, y en quienes padecían Alzheimer la neurogénesis era casi inexistente. Además, las neuronas recién formadas exhibían diferentes firmas epigenéticas según el estado cognitivo del cerebro.
Estos hallazgos abren la puerta a nuevas investigaciones para prevenir o retrasar enfermedades neurodegenerativas. El próximo paso del equipo será estudiar cómo el estilo de vida, incluyendo la dieta, el ejercicio y los niveles de inflamación, puede influir en la neurogénesis y en la capacidad del cerebro para mantenerse activo y resistente al envejecimiento.
