La fatiga física y mental no solamente es consecuencia del estrés, la falta de sueño y el ritmo acelerado de la vida moderna. La ciencia confirma cada vez más que los alimentos que comemos a diario cumplen un rol clave en estos síntomas, según explicó el científico y epidemiólogo Tim Spector.
Spector, médico especializado en nutrición y microbiota intestinal, divulgador científico y profesor de Epidemiología Genética en el King's College de Londres, explicó en su podcast ZOE que lo que comemos puede activar o calmar procesos inflamatorios en el cuerpo que afectan directamente a nuestra salud física y mental.
La relación entre lo que comemos con la fatiga y el estrés
"Sabemos cómo la fatiga está relacionada con algo que está pasando en nuestro sistema inmune y en nuestros niveles de inflamación. Y mucho de eso es impulsado por las comidas que comemos”, señaló Spector.
Cuando llevamos una alimentación en la que predominan los productos ultraprocesados (altos en conservantes, azúcares refinadas, emulsionantes, aditivos y grasas industrales) el cuerpo entra en un estado de alerta constante, como si estuviese siendo amenazado, lo que dispara la fatiga, el estrés, la neblina mental y los cambios de humor.
En este sentido, explicó que los ultraprocesados generan una carga biológica que el organismo no está preparado para manejar. “Estos alimentos generan estrés en el cuerpo al tener que lidiar con otros riesgos de los ultraprocesados, cosas que no comíamos de forma natural”, explicó.
El impacto de los alimentos ultraprocesados
Los ultraprocesados tienen un fuerte impacto sobre los niveles de azúcar y grasa en sangre porque provocan subidas rápidas de glucosa y lípidos, seguidas por caídas igual de bruscas, lo que desestabiliza la energía, el apetito y el funcionamiento del cerebro.
Según Spector, la clave no está en comer menos cantidad de comida, sino en evitar esos picos metabólicos. Por esta razón, aconseja eliminarlos lo más posible de nuestra alimentación, y en vez de eso, consumir alimentos reales. Esto mismo es lo que predica en su plan nutricional de ZOE.
El efecto de estos cambios se observa rápidamente en quienes siguen el plan nutricional de ZOE, que se basa en alimentos reales, ricos en fibra y en diversidad vegetal. “Por eso en todos nuestros estudios, al seguir el plan estándar de ZOE, lo primero que notamos es una mejora en el estado de ánimo y en los niveles de energía”, afirmó.
Qué es la microbiota intestinal y por qué es tan importante
La microbiota intestinal es el conjunto de microorganismos que viven en el intestino. La ciencia ya comprobó la existencia del eje intestino-cerebro-microbiota, lo que significa que lo que sucede en nuestro intestino tiene un impacto directo tanto en nuestro cerebro como en nuestra microbiota intestinal y viceversa.
Cuando llevamos una dieta rica en alimentos frescos y mínimamente procesados, estas bacterias producen sustancias antiinflamatorias y neurotransmisores que favorecen el bienestar mental. En cambio, los ultraprocesados alteran ese equilibrio y promueven inflamación crónica de bajo grado.
En conclusión, para enfrentar la fatiga Spector no solamente propone bajar el estrés a partir de nuestra rutina y actividades del día a día, sino de revisar qué estamos comiendo.
Cuando el cuerpo deja de ver la comida que entra a nuestro organismo como un peligro, no solamente vuelve la energía, sino también la claridad mental y el buen estado de ánimo.
