El Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, realizó el anuncio oficial de uno de los proyectos de infraestructura más esperados de las últimas décadas: la construcción de la nueva Línea F de subte. La obra, que demandará una inversión millonaria y años de trabajo, tiene como objetivo principal conectar los barrios del sur y el norte de la capital, específicamente las zonas de Barracas y Palermo, a lo largo de un recorrido de aproximadamente 12.5 kilómetros.
El anuncio, realizado en un acto en la sede del gobierno porteño, pone fin a años de planes, estudios y discusiones sobre la expansión de la red de subterráneos. Macri destacó que la Línea F no solo mejorará la movilidad de cientos de miles de porteños y porteñas que realizan viajes transversales, sino que también servirá para descongestionar otras líneas saturadas, en particular la Línea C -que comunica la Ciudad con el Conurbano bonaerense- y potenciará la conectividad con el sistema de trenes metropolitanos.
El recorrido: un eje transversal que une la Ciudad
El trazado proyectado para la Línea F la convertirá en un eje de conexión vital entre el sur y el norte de CABA, atravesando algunos de los distritos más poblados y con mayor actividad económica y cultural. Se prevé que la línea cuente con un total de 12 estaciones, estratégicamente ubicadas para facilitar combinaciones y acceso a puntos clave.
De sur a norte, el recorrido unirá el barrio de Barracas, pasando por nodos de transporte como Constitución, para luego adentrarse en el centro con estaciones en zonas de alta densidad como Congreso y Corrientes. Continuará hacia Recoleta y finalizará en Palermo, específicamente en la zona de Plaza Italia y los bosques, conectando así con una de las áreas de recreación y esparcimiento más importantes de la Ciudad de Buenos Aires.
Un proyecto de gran envergadura y largo plazo
La construcción de la Línea F no será una tarea rápida. Según los plazos técnicos estimados y presentados en el anuncio, se trata de una obra de gran envergadura que demandará varios años de trabajo. El proceso incluirá etapas complejas como la excavación de túneles a gran profundidad en áreas urbanas densas, la construcción de estaciones con tecnología moderna y la adquisición de nuevas formaciones de trenes.
Las autoridades señalaron que el cronograma tentativo apunta a que, una vez iniciadas las obras físicas tras la licitación y adjudicación correspondiente, el plazo de construcción se extendería por aproximadamente durante cinco años. Esto situaría la posible inauguración y puesta en servicio de la línea a partir del año 2031, dependiendo del cumplimiento de las etapas y de la fluidez en la ejecución del presupuesto.
Impacto en la movilidad y la vida porteña
Sin lugar a dudas, la llegada de la Línea F promete transformar la dinámica de viajes en Buenos Aires. Al ofrecer una opción directa y rápida entre barrios que actualmente requieren combinaciones de colectivos o rodeos en subte, se espera reducir significativamente los tiempos de traslado para miles de personas. Además, aliviara la presión sobre el nudo céntrico del subte, donde se concentran las combinaciones de las líneas existentes.
El proyecto también contempla la integración con otros modos de transporte. Se planea que al menos tres de sus estaciones permitan combinación directa con líneas de ferrocarril -como la Línea Roca en Constitución y el Ferrocarril San Martín en Palermo-, creando así un nodo multimodal más eficiente.
La obra representa, en definitiva, una apuesta estratégica por el transporte público masivo como columna vertebral de la movilidad en una ciudad en constante crecimiento.
