El Caribe es conocido por sus playas de ensueño, pero pocas pueden competir con la magia que ofrece la Isla de San Andrés en Colombia. Este destino, ubicado en el mar Caribe frente a Centroamérica y más cerca de Nicaragua que del continente colombiano, es famoso por su mar de siete colores y sus arenas blancas que atraen a miles de turistas cada año.
La variedad de tonalidades en sus aguas se debe a una combinación única de factores naturales. El mar de siete colores se encuentra próximo a Johnny Cay, también llamado Islote Sucre, dentro de un arrecife de coral que funciona como un rompeolas natural. Esta estructura protege la costa y permite disfrutar de distintas gamas de azul, verde y turquesa, además de albergar una gran biodiversidad marina.
Quienes visitan San Andrés pueden sumergirse en la experiencia del snorkeling para descubrir peces tropicales, estrellas de mar y algas, o bien optar por la aventura en moto acuática para explorar la zona. Este fenómeno natural no solo es un espectáculo visual, sino que también forma parte de la Reserva de Biosfera Seaflower, declarada por la UNESCO en el año 2000.
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La reserva es fundamental para mantener el equilibrio ecológico del Caribe, ya que protege la isla y sus arrecifes coralinos, que albergan más de 2.300 especies de flora y fauna marina, muchas aún en estudio. La intensidad y variedad de colores en el mar también cambian según la hora del día y la posición del sol, regalando tonos rosados, naranjas y púrpuras al amanecer y al atardecer.
Además de su belleza natural, San Andrés ofrece un clima cálido durante todo el año. Sin embargo, la mejor época para visitarla es entre diciembre y abril, cuando la temporada seca asegura días soleados, lluvias escasas y aguas más cristalinas, ideales para disfrutar de actividades al aire libre como el buceo, paseos en bote y el snorkeling. San Andrés no solo es un paraíso para los amantes del mar y la naturaleza, sino también un destino que invita a vivir experiencias únicas en un entorno protegido y vibrante.
Furor por el "Caribe" chileno de aguas cristalinas que pocos conocen
Si sos de los que buscan destinos poco masivos para disfrutar del verano, hay un lugar que puede ser tu próximo lugar favorito. Ubicada en la región de Valparaíso, esta playa se ganó el apodo de “caribe chileno” por sus aguas de un azul turquesa y verde esmeralda que parecen sacadas de otro continente.
Muchas veces, cuando argentinos y mendocinos cruzan a Chile en verano, eligen Viña del Mar, Reñaca o La Serena como destinos clásicos. Sin embargo, a menos de una hora de Viña, Las Cujas ofrece un rincón costero que combina dunas, vegetación típica y un mar de colores impresionantes, ideal para escapadas de fin de semana o paseos de día.
