Quién era “Lucho”, el mochilero argentino que apareció muerto en un río de Colombia

Ángel Luciano “Lucho” Morales, un cordobés de 30 años, fue hallado sin vida en un río de Santander, Colombia. Querido por la comunidad local y de viajeros, su muerte sin heridas visibles mantiene en vilo a las autoridades y a su familia.

16 de enero, 2026 | 14.48

El cuerpo sin vida de Ángel Luciano Morales, un mochilero argentino de 30 años oriundo de la provincia de Córdoba, fue encontrado este lunes 11 de enero en el lecho del río de Oro, en el municipio de Piedecuesta, departamento de Santander, Colombia. El hallazgo, que conmocionó a la extensa comunidad de viajeros de la que “Lucho” formaba parte, activó de inmediato una investigación de la Fiscalía General de la Nación colombiana para determinar las causas de su muerte, ya que el cuerpo no presentaba heridas visibles ni signos claros de violencia.


El joven cordobés, que llevaba tiempo recorriendo el país y había echado raíces en Piedecuesta, era una figura conocida y apreciada. Tanto los residentes locales como otros mochileros lo llamaban con cariño “El Argentino” o “Lucho”, y testimonios en redes sociales lo describen como una persona excepcionalmente buena, conocedora profunda de Colombia y apasionada por el arte del malabarismo. “Amaba mi país igual o más que yo”, escribió devastado un amigo colombiano, resumiendo el vínculo único que Morales había construido con la tierra que eligió para vivir su aventura.

Los detalles del hallazgo y la investigación en curso

El descubrimiento se produjo alrededor de las 9 de la mañana del lunes, cuando vecinos del barrio Hoyo Grande alertaron a las autoridades sobre la presencia de un cadáver en la ribera. Al lugar acudieron unidades de la Defensa Civil y el Cuerpo de Bomberos de Piedecuesta, quienes procedieron a la extracción. Según los primeros reportes oficiales, el cuerpo estaba desnudo y no presentaba lesiones de arma de fuego ni cortopunzantes, un dato que deja abiertas varias hipótesis sobre su muerte.

La Fiscalía General, con el apoyo del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, lleva adelante las pesquisas. El cuerpo fue trasladado a dicha institución para realizar la autopsia y los estudios toxicológicos pertinentes que puedan arrojar luz sobre lo ocurrido. En paralelo, circulan en redes sociales comentarios no oficiales que sugieren que Morales habría sufrido un accidente tres días antes y fue atendido en una clínica, aunque esta versión carece por completo de confirmación oficial y forma parte del cúmulo de rumores que suelen rodear estos casos.

El dolor de una comunidad sin fronteras y el pedido de la familia

La noticia de su muerte, que se conoció de manera masiva este viernes 16, provocó una oleada de dolor y solidaridad en las redes sociales. Amigos de toda Latinoamérica inundaron las publicaciones con mensajes de despedida y anécdotas que pintan el retrato de un hombre libre y bondadoso. “Te voy a extrañar, mi loco. (Fue) de las personas más buenas que la vida me dio el placer de conocer”, escribió uno. “Murió haciendo lo que más le gusta; viajar, mochilear”, agregó otro.

En Argentina, su familia no solo enfrenta el dolor de la pérdida, sino también la compleja logística de la repatriación de sus restos. A través de redes sociales, han hecho un llamado público para contactar a otros viajeros que lo frecuentaban, a personas que lo vieron por última vez y para recabar cualquier información que pueda ser útil, tanto para ellos como para la investigación. Mientras esperan los resultados oficiales de la autopsia que esclarezcan el misterio de su muerte, el legado de “Lucho” Morales queda marcado por los kilómetros recorridos, los amigos hechos en el camino y el amor por una tierra que lo adoptó como propio.