Vendedores ambulantes denuncian persecución e intentos de desalojo de la Municipalidad de Jujuy

La tensión social crece en las calles de la Capital. Diez familias enfrentan una orden de desalojo tras las denuncias del consorcio del monobloc de departamentos ubicado en la zona de Gorriti.

04 de junio, 2026 | 15.36

La crisis económica golpea con fuerza en el norte del país y empuja a cada vez más jujeños a la economía informal. En un contexto donde el propio ministro de Hacienda provincial, Federico Cardozo, reconoció que el trabajo en negro ronda entre el 60% y el 70%, la vía pública se ha convertido en el único refugio para la subsistencia diaria. Sin embargo, la tensión social crece en las calles de la capital: vendedores ambulantes denuncian una escalada de persecución e intentos de desalojo por parte de la Municipalidad de San Salvador de Jujuy.

Según detalló el medio Jujuy al Momento, el foco del conflicto se concentra en la calle Dorrego y Gorriti, justo frente al monumento a Evita. Allí, unas diez familias trabajan desde hace seis años, luego de haber sido reubicadas en esa misma vereda por la propia comuna tras el reordenamiento de la vieja terminal de ómnibus. Hoy, ese acuerdo parece haber quedado en el olvido.

De acuerdo con el vocero de los trabajadores afectados, Gonzalo, la actual ofensiva municipal responde a denuncias formales presentadas por el consorcio del monobloque ubicado frente a los puestos. Los residentes exigen que se les prohíba definitivamente la venta en el lugar.

Como un intento de "tregua", la Dirección de Espacios Públicos de la comuna dictó la semana pasada una medida provisoria: obligar a los puesteros a trabajar día por medio. Aunque los vendedores acataron la orden, la califican de insostenible. "Los días que no nos instalamos nos quedamos en la nada, sin ingresos para el sustento diario. No se puede comer día por medio", graficaron con crudeza en declaraciones para Radio 2.

La solución de fondo que plantea el municipio es trasladar a los vendedores a sus barrios de origen, una medida que el vocero tildó de "descabellada". La procedencia de los trabajadores es dispar: algunos viajan diariamente desde las 150 Hectáreas de Alto Comedero, mientras que otros desde las 30 Hectáreas o desde Villa San Martín.

Los argumentos de los feriantes para rechazar el traslado se basan en la realidad económica de la periferia. Debido a la crisis nacional, las ferias barriales ya están colapsadas y desbordadas, al punto de tener que utilizar canchas de fútbol por falta de espacio. Ante la falta de respuestas que garanticen sus fuentes de trabajo, los puesteros tomaron una decisión drástica pero firme: mantener una permanencia pacífica en el lugar, sin abrir sus puestos, hasta obtener una solución real.

Para destrabar el conflicto, se pautó una reunión clave en las próximas horas. En ella participarán la directora de Espacios Públicos del municipio, representantes del consorcio del monobloque y un delegado por cada puesto de venta ambulante. El objetivo será mediar y buscar una salida dialogada a una problemática donde se cruzan el derecho al espacio público de los vecinos y el derecho elemental al trabajo en épocas de crisis.

Con La Libertad Avanza (LLA), el mercado laboral exhibió un crecimiento sostenido de la informalidad. Según el Indec, el 43% de los trabajadores se desempeña fuera del sistema formal, una cifra que evidencia el real impacto en los ingresos y las condiciones laborales. Este fenómeno, que atraviesa múltiples sectores, redefine la dinámica del trabajo y expone las limitaciones del modelo productivo actual.

La solución de fondo que plantea el municipio es trasladar a los vendedores a sus barrios de origen, una medida que el vocero tildó de "descabellada". (Foto: Jujuy al Momento).

Crisis en Jujuy: cierran 20 comercios y trabajadores quedan a la deriva

En las últimas semanas, la combinación de una drástica caída en las ventas y el incremento de los costos operativos determinó el cierre de alrededor de 20 locales comerciales, que provocó que más de una veintena de trabajadores perdieran sus puestos de trabajo.

El titular del Centro de Empleados de Comercio (CEC) de Jujuy, Miguel Mamani, manifestó su profunda preocupación por la velocidad con la que se está deteriorando la actividad comercial en la provincia. "Lamentablemente tenemos que decir que se han cerrado comercios, que la caída de las ventas está impactando de manera negativa y obviamente esto repercute en el empleo", señaló Mamani.

De acuerdo con el relevamiento del gremio, la crisis no discrimina sectores y afecta a diversos rubros por igual. La imposibilidad de sostener las estructuras de costos ante una demanda en picada obligó a dueños a bajar las persianas de forma definitiva. "Nadie llega a fin de mes, no hay ventas", aseguró el titular del CEC en diálogo con Canal 7.

Mamani explicó la encrucijada que atraviesan tanto los comerciantes como los consumidores en el contexto actual: según afirmó, "el empleador trata de cerrar números y aplica la reducción de personal" como última medida de supervivencia antes del cierre definitivo. "Esto presagia que la situación va a ser más desagradable mientras las ventas no repunten", concluyó el referente gremial, dejando en claro que la continuidad de cientos de puestos de trabajo en la provincia hoy pende de un hilo.