3 consejos para no caer en estafas bancarias por mail

Hay detalles que delatan a los ciberdelincuentes, y aprender a identificarlos es vital para no ser víctima de engaños. 

25 de febrero, 2026 | 19.12

Las estafas por email que simulan ser de un banco siguen siendo una de las principales amenazas de seguridad digital en Argentina. A través de mensajes falsos que imitan comunicaciones oficiales, los ciberdelincuentes buscan robar datos de acceso al homebanking y vaciar cuentas en cuestión de minutos. Aunque es una modalidad conocida, el phishing bancario continúa funcionando porque apela a la urgencia y al desconocimiento.

El mecanismo es simple: el usuario recibe un correo que alerta sobre un supuesto bloqueo de cuenta, un intento de robo o un problema de seguridad. El mensaje incluye un enlace que redirige a una página casi idéntica a la del banco. Allí se piden usuario, contraseña y códigos de verificación. Si la persona ingresa esos datos, las credenciales quedan en manos del estafador, que puede acceder a la cuenta y transferir el dinero.

Cómo prevenir las estafas bancarias

Frente a este escenario, existen tres señales clave para detectar una estafa bancaria por correo electrónico antes de que sea tarde.

1. Revisar el remitente del email

Aunque el mensaje tenga el logo oficial y un diseño convincente, la dirección de correo suele revelar el fraude. Muchas veces no coincide exactamente con el dominio real del banco o presenta mínimas variaciones, como letras cambiadas o palabras agregadas. Verificar ese detalle es un paso básico, pero determinante para evitar caer en el engaño.

Existen tres señales clave para detectar una estafa bancaria por mail.

2. Desconfiar del tono urgente o alarmista

Los correos fraudulentos buscan generar miedo. Plantean situaciones límite que exigen una acción inmediata, como “tu cuenta será bloqueada” o “detectamos movimientos sospechosos”. Las entidades financieras no solicitan datos sensibles ni códigos de seguridad por email. Ante un problema real, los canales oficiales no piden claves completas ni información confidencial por este medio.

3. No hacer click en enlaces ni descargar adjuntos

Si el mensaje incluye un link para “ingresar al homebanking” o descargar un archivo, es una señal de alerta. Esos accesos suelen dirigir a sitios falsos diseñados para robar contraseñas. Ante la duda, lo más seguro es ingresar manualmente la dirección del banco en el navegador o utilizar la app oficial descargada desde tiendas como Google Play Store o App Store. Nunca hay que instalar aplicaciones desde enlaces recibidos por email o WhatsApp.

Las estafas digitales evolucionan constantemente, pero mantienen patrones similares. Detectar estas tres claves puede marcar la diferencia entre proteger tus ahorros o perderlos por un simple click. En ciberseguridad, desconfiar a tiempo sigue siendo la mejor estrategia.