La Costa Atlántica sigue siendo uno de los destinos más elegidos del país cuando empieza la temporada de calor. Las playas extensas, la cercanía con la Ciudad de Buenos Aires y la variedad de propuestas permiten que miles de viajeros opten por ciudades costeras para escapadas cortas o vacaciones más largas.
Mar del Plata
Mar del Plata es, desde hace décadas, una ciudad que combina perfil urbano con vida de playa. Familias, parejas y grupos de jóvenes la eligen por su amplitud: hay sectores tranquilos, áreas más concurridas y un movimiento constante que no depende solamente del verano. Los paseos costeros, los barrios tradicionales y las zonas comerciales hacen que el viaje no se limite a la playa, sino que funcione también para quienes buscan algo más variado.
Llegar desde Buenos Aires es sencillo: la Autovía 2 ofrece un acceso directo y los micros salen con múltiples horarios diarios. Si estás buscando pasajes a Mar del Plata, el viaje en micro dura cerca de 5 horas y los precios suelen partir desde los $39.000.
¿Dónde conviene alojarse en Mar del Plata?
Las zonas más buscadas suelen ser La Perla, el Centro y Playa Grande. La Perla es ideal para quienes quieren alojarse cerca del mar y moverse caminando hacia el puerto o hacia el centro. El Centro ofrece la mayor variedad de hoteles, comercios y transporte, mientras que Playa Grande atrae a quienes prefieren un entorno más moderno, con bares y restaurantes cerca de la costa.
¿Qué playas de Mar del Plata son las más tranquilas?
Las playas al norte, como La Perla y algunas zonas de Constitución, suelen tener un ambiente más familiar y menos concurrido que las del sector sur. Quienes buscan espacios amplios, con menos movimiento que el centro, encuentran buenas alternativas en playas del norte y en sectores más alejados de los balnearios centrales.
¿Qué actividades nocturnas hay en Mar del Plata?
La ciudad mantiene una vida nocturna variada: desde teatros en el centro hasta bares sobre la costa en Playa Grande. En temporada, la oferta se amplía con ciclos de música, espectáculos y propuestas al aire libre. La zona de Alem concentra bares y restaurantes, mientras que el centro reúne salas de teatro y actividades culturales que funcionan durante gran parte del año.
Pinamar
Pinamar combina playas amplias con un ambiente relajado que mezcla dunas, bosque y áreas urbanas en crecimiento. Es un destino elegido por familias que buscan playas con buena infraestructura, parejas que prefieren ambientes cuidados y jóvenes que disfrutan de la mezcla entre naturaleza y propuestas gastronómicas.
Llegar a Pinamar desde Buenos Aires es directo: los micros toman la Autovía 2 y luego la Ruta 74, que conecta rápidamente con la ciudad. Varias empresas —entre ellas Plusmar— operan este recorrido con frecuencias que se incrementan durante el verano y permiten arribar al centro sin necesidad de combinaciones. El viaje dura aproximadamente 4 horas y 30 minutos, y los precios varían según el tipo de servicio, con tarifas que actualmente parten desde los $52.400.
¿Qué playas de Pinamar son mejores para las familias?
Las playas del centro y de la zona norte suelen ser las más recomendadas para familias por su amplitud y por la presencia de guardavidas, paradores y servicios básicos. Para quienes prefieren sectores con menos concurrencia, la zona de Ostende también ofrece playas amplias y un ambiente tranquilo.
¿Qué excursiones se pueden hacer en Pinamar?
La ciudad cuenta con actividades vinculadas al entorno natural: travesías por médanos, recorridos en vehículos autorizados y paseos por áreas costeras. También se pueden hacer recorridos en bicicleta por zonas de bosque o visitar localidades cercanas como Cariló, que suma propuestas entre naturaleza y comercios.
¿Qué hacer en Pinamar los días nublados?
Los días sin playa suelen aprovecharse para caminar por el centro, recorrer galerías comerciales, visitar cafés o explorar zonas de bosque. Muchas familias optan por actividades bajo techo, como salas de entretenimiento o propuestas culturales que funcionan tanto en temporada como fuera de ella.
Villa Gesell
Villa Gesell mantiene un ritmo más pausado en comparación con otros puntos de la Costa Atlántica. Sus playas largas, el ambiente relajado y la presencia de espacios naturales hacen que sea un destino elegido tanto por familias como por parejas que buscan tranquilidad. Los jóvenes también la visitan, especialmente por su cercanía con Mar de las Pampas y con propuestas que alternan playa y vida nocturna sin grandes desplazamientos.
El acceso desde Buenos Aires es directo: los servicios parten de la terminal de Retiro, toman la Autovía 2 y luego la Ruta 11 para ingresar a Villa Gesell por sus accesos principales. En cuanto a horarios y precios, los micros ofrecen opciones nocturnas y varias alternativas por la mañana y la tarde, con valores que parten desde los $56.200.
¿Qué playas de Villa Gesell son las más recomendadas para parejas o familias?
Las playas del sur suelen ser las más tranquilas, con un ambiente menos concurrido y extensiones ideales para quienes buscan espacio propio. Para familias, los sectores cercanos al centro mantienen buena infraestructura y facilitan acceder a servicios básicos sin alejarse demasiado.
¿Qué otras actividades se pueden hacer en Villa Gesell?
La ciudad cuenta con paseos por áreas naturales, recorridos costeros, ferias artesanales y espacios culturales. Además, su cercanía con Mar de las Pampas y Las Gaviotas permite alternar playas con bosques sin necesidad de recorridos extensos.
¿Qué hacer en Villa Gesell con chicos?
En temporada, algunos balnearios organizan juegos o actividades recreativas para chicos, lo que suma opciones sin necesidad de trasladarse demasiado. En el centro, la peatonal y las ferias artesanales funcionan bien para paseos cortos al atardecer, con espectáculos callejeros que se suman según la época del año.
Planear una escapada a la Costa Atlántica es sencillo: las distancias son accesibles, los destinos están bien conectados y cada ciudad propone su propia mezcla de playa, gastronomía y actividades para disfrutar. Con tantas alternativas a mano y una oferta que cambia temporada tras temporada, la costa mantiene ese atractivo que hace que muchos vuelvan casi sin pensarlo.
