Un evento astronómico previsto para 2026 tiene a los especialistas mirando el calendario. Hacia fines de abril, un cometa proveniente de las regiones más lejanas del sistema solar podría acercarse lo suficiente como para ser observado desde la Tierra, despertando el interés tanto de astrónomos como de aficionados.
Aunque el brillo de los cometas suele ser difícil de predecir, las estimaciones actuales generaron gran expectativa. Si las proyecciones se cumplen, el fenómeno podría convertirse en uno de los cometas más luminosos que se podrán observar durante 2026.
El cometa C/2025 R3 que podría verse desde la Tierra
El protagonista del evento es C/2025 R3 (PANSTARRS), un cometa descubierto en septiembre de 2025 que actualmente se encuentra recorriendo su órbita alrededor del Sol. De acuerdo con los cálculos de los astrónomos, alcanzará su mayor brillo alrededor del 25 de abril de 2026, fecha que ya figura entre los eventos destacados del calendario astronómico.
Días antes, el 20 de abril, el cometa realizará su máxima aproximación al Sol. En ese momento se ubicará a unos 76,3 millones de kilómetros de la Tierra, una distancia que permitirá que refleje más luz solar y aumente sus posibilidades de ser visible desde nuestro planeta.
Las estimaciones actuales ubican su magnitud aparente en 7,7, lo que significa que podría observarse con binoculares desde lugares con cielos oscuros y baja contaminación lumínica. Sin embargo, algunos especialistas consideran que el cometa podría aumentar su brillo más de lo esperado y alcanzar una magnitud cercana a 3 o incluso 2,5.
Si ese escenario más optimista se cumple, el objeto podría llegar a verse a simple vista, como una tenue mancha luminosa acompañada por una pequeña cola cerca del horizonte poco después de la puesta del Sol.
Cuándo podrá observarse el cometa
Las proyecciones indican que C/2025 R3 (PANSTARRS) será visible principalmente en el cielo del hemisferio norte durante el anochecer. Aunque no se espera que sea un fenómeno astronómico histórico, sí podría convertirse en una oportunidad poco frecuente para observar un cometa sin necesidad de telescopios.
En el caso de Argentina, la visibilidad sería más limitada, ya que el cometa aparecería principalmente en el cielo del hemisferio norte. Aun así, algunos observadores del hemisferio sur podrían detectarlo muy cerca del horizonte durante el atardecer, especialmente en zonas con cielos despejados y poca contaminación lumínica.
El comportamiento de los cometas, sin embargo, es difícil de anticipar con precisión. Su brillo final depende de distintos factores, como la cantidad de gas y polvo que liberan al calentarse cuando se acercan al Sol. En algunos casos se vuelven mucho más brillantes de lo previsto, mientras que en otros pueden perder intensidad rápidamente.
