Existe un truco de belleza ideal para tener un glow up en casa sin gastar tanto dinero. Este truco te ayuda a restaurar tu pelo a través de un método muy sencillo llamado pre shampoo, que consiste en preparar una mezcla especial para proteger a tu cabello del daño de los químicos antes de aplicarte shampoo y lavarlo como de costumbre.
"Si buscas tener un glow up desde casa sin gastar tanto, te voy a compartir todos mis tips de belleza favoritos que realmente me han funcionado. Vamos a empezar con algo que hace una diferencia enorme en el cabello, el pre shampoo", explica Andy Loredo, creadora de contenido de beauty.
No necesitas gastar de más, usa la mascarilla que ya tengas, pero procura que sea más de nutrición que de hidratación para que funcione mejor. Vas a mezclarlo y antes de aplicarlo en el cabello lo vas a humedecer un poco. Procura mezclarlo con una cuchara de madera o de plástico.
Cómo preparar una mascarilla pre shampoo para el pelo
Ingredientes
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Mascarilla nutritiva
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Aceite capilar
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Otra mascarilla de tu preferencia
Preparación
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En un recipiente, verter dos cucharadas de tu mascarilla de pelo favorita.
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Agregá un poquito de aceite capilar, el que tengas en casa.
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"Con 15 minutos es suficiente, pero en lo personal yo lo dejo de 30 minutos a 1 hora", explica la creadora del video.
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Lavate el cabello como lo hacés normalmente.
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Aplicate otra mascarilla y enjuagá.
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¡Listo!
Beneficios del pre shampoo para el cabello
El pre shampoo es una técnica de cuidado capilar que consiste en aplicar una mascarilla, aceite o tratamiento antes del lavado. Su popularidad creció porque ayuda a proteger el cabello del efecto resecante que pueden tener algunos shampoos y aporta múltiples beneficios como estos:
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Reduce la resequedad: crea una capa protectora que evita que el lavado elimine en exceso los aceites naturales del cabello.
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Aporta nutrición y brillo: los aceites y mascarillas penetran mejor en la fibra capilar antes del lavado, dejando el pelo más suave y luminoso.
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Disminuye el frizz: ayuda a sellar la cutícula del cabello, lo que favorece una apariencia más prolija y menos encrespada.
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Previene el quiebre: al mantener el cabello más hidratado y flexible, reduce la fragilidad y las puntas abiertas.
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Facilita el desenredado: después del lavado, el pelo suele sentirse más manejable y con menos nudos.
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Protege el cabello dañado: es especialmente útil para quienes usan herramientas de calor, tinturas o tratamientos químicos con frecuencia.
