Ultima oportunidad: el hermoso árbol nativo que tenés que plantar antes de marzo

Se trata del jacarandá, un árbol llamativo que suele vestir las avenidas de la ciudad de Buenos Aires. Cómo plantarlo en tu casa.

05 de febrero, 2026 | 17.05

Febrero se prensenta como la última oportunidad para plantar un colorido árbol nativo: el jacarandá. Se trata de una opción ideal para jardines o parques espaciosos que, además, le aporta mucha vida y color a los espacios por su llamativas flores violetas. 

Corré a plantar tu jacarandá: por qué febrero es el último mes recomendado para hacerlo

El jacaranda, denominado cientifícamente Jacaranda mimosifoli, es un árbol subtropical que se caracteriza por sus flores violetas en racimos y tener un altura de hasta 20 metros. Si bien suele verse en las calles y avenidas de Buenos Aires, es un árbol grande ideal para plantar en jardines amplios y en lugares con clima cálido.

Los jacarandas son una gran opción para jardines espaciosos

El momento ideal para sembrar el jacarandá suele ser antes de que comience la primavera. Sin embargo, febrero es el último mes para germinar las semillas de estos árboles nativos de crecimiento rápido, ya que estos suelen necesitar temperaturas de 20-30°C. Por eso, si germinás sus semillas ahora, pueden crecer los plantines rápido y llegar fuertes al invierno. 

Es clave saber que el jacarandá crece mejor en suelo arenoso y es completamente necesario tener espacio, ya que rápidamente puede alcanzar entre los 10 y 12 metros. Justamente, una de sus grandes cualidades es que es un árbol que crece muy rápido, por lo que no vas a tener que esperar mucho para disfrutarlo. 

Cómo germinar las semillas del jacarandá: el paso a paso para plantar el árbol

El fruto del jacaranda tiene una forma circular con una especie de dos tapas muy duras y en el centro contiene sus semillas. Conocé el proceso que se debe seguir para que el árbol crezca correctamente:

  1. Juntá las semillas: cuando maduran los frutos del árbol se puede hacer la recolección de las semillas. Se debe tomar el fruto de forma circular y con dos especies de tapas muy duras y abrirlo para encontrarse con las semillas en el interior.
  2. Prepará las semillas: tenés que dejarlas por al menos 24 hs en remojo en agua antes de plantarlas.

    Las semillas se obtienen de sus frutos y deben remojarse antes de plantarlas

  3. Plantálas: llevá las semillas a una maceta que tenga tierra ligera y que drene correctamente. Algunos sustratos suelen retener demasiada humedad, tratá de evitarlos. LA clave es que las semillas estén ligeramente cubiertas con tierra. 

  4. Regá el jacaranda: es clave regarlo de dos a tres veces por semana, para mantener a la tierra húmeda. Es clave que se encuentre en el exterior donde llegue la luz solar, pero no directa. 

  5. Reducí el riego: cuando empiecen a crecer los plantines disminuí el riego, sin permitir que la tierra se seque completamente. Es importante que contenga cierta humedad para que se desarrolle. 

  6. Transplantalo: cuando los plantines tengan unos 10 cm de altura y varias hojas ya podés pasarlo definitivamente al jardín.