La reina Máxima de los Países Bajos tuvo que modificar inesperadamente su agenda oficial tras contraer gripe, justo después de regresar de su viaje a Nueva York. Allí, actuó como Asesora Especial del Secretario General de las Naciones Unidas sobre Inclusión Financiera para el Desarrollo, participando en diversas reuniones.
Actualmente, se encuentra en su residencia oficial en La Haya, donde permanece en reposo debido a su estado de salud. Este contagio coincide con un aumento significativo de casos gripales en el país, lo que la obligó a cancelar su presencia en un acto muy importante en Róterdam, vinculado a la asistencia en materia de deuda. La reina Máxima lamentó no poder asistir a este evento, que considera fundamental dentro de sus actividades oficiales.
Sin embargo, se prevé que su ausencia sea breve y que pueda retomar sus compromisos a lo largo de esta misma semana. Entre los planes que continúan en pie está una visita a Purmerend, focalizada en mejorar la calidad de vida y fomentar el compromiso vecinal. Durante esta gira, recorrerá un centro juvenil, conversará con el entrenador de la piscina local y conocerá un garaje donde se desarrollan actividades comunitarias.
En la próxima semana, la agenda de la Máxima Zorreguieta incluye dos eventos destacados, entre ellos un viaje junto al rey Guillermo Alejandro a los Juegos Olímpicos de Invierno en Milán. En esta cita deportiva, asistirán a la ceremonia inaugural, visitarán la Villa Olímpica y brindarán su apoyo a los deportistas neerlandeses. Este viaje tiene un significado especial para el monarca, quien fue miembro del Comité Olímpico Internacional hasta 2013, año en que fue coronado rey.
Además, la princesa Amalia acompañará a sus padres en Milán tras haber completado con éxito el exigente Entrenamiento Militar General (AMO). Este entrenamiento incluye tácticas de combate, supervivencia, manejo de armamento, orientación en terrenos abiertos y simulaciones de despliegue real. El 23 de enero celebró su graduación en el Cuartel General Spoor, en Ermelo, donde protagonizó emotivos momentos junto a su madre.
Máxima mostró su lado más argentino tras su entrenamiento militar
La reina Máxima de los Países Bajos dejó de lado todo protocolo para mostrar un gesto muy cariñoso y auténtico con su hija, la princesa Amalia, quien acaba de finalizar su entrenamiento militar. La imagen del abrazo efusivo entre madre e hija llamó la atención por lo informal y cercano, algo poco habitual en la realeza.
Este entrenamiento es parte de una tradición militar que la princesa debe cumplir, y aunque seguirá vinculada a esta rama como estudiante sin sueldo, el momento de la graduación estuvo cargado de emoción. El momento se volvió aún más auténtico cuando Máxima rompió el protocolo y abrazó a Amalia de manera espontánea.
