El producto casero y milagroso que deja las zapatillas blancas como nuevas

Una mezcla casera puede ayudar a limpiar y devolver el color a las suelas de las zapatillas blancas, eliminando manchas superficiales de forma simple y económica.

20 de febrero, 2026 | 12.27

Las zapatillas blancas son un clásico que combina con todo, pero también una de las prendas que más rápido evidencian el uso diario. Polvo, barro, marcas en la suela y manchas difíciles suelen opacar su aspecto en poco tiempo. Aunque muchos recurren a lavandina o detergentes fuertes, existe un recurso casero, accesible y económico que puede mejorar notablemente su apariencia, la pasta dental.

Sí, el mismo producto que se utiliza para la higiene bucal puede convertirse en un aliado inesperado para recuperar el blanco de las suelas. ¿Por qué funciona? La explicación está en su fórmula, la pasta dental contiene agentes abrasivos suaves diseñados para eliminar manchas superficiales sin dañar el esmalte de los dientes. Esa misma capacidad permite desprender suciedad adherida en superficies resistentes como la goma o el caucho.

Además, muchas versiones incluyen componentes blanqueadores que ayudan a revitalizar superficies claras, lo que resulta especialmente útil en zapatillas blancas o con detalles en tonos claros.

Cómo usar la pasta dental como limpiador 

El procedimiento es sencillo y no requiere productos especiales:

  • Retirar primero el exceso de tierra seca con un cepillo o paño.
  • Aplicar una pequeña cantidad de pasta dental blanca (no en gel ni con color) sobre la zona a limpiar.
  • Frotar con un cepillo de dientes viejo realizando movimientos circulares.
  • Dejar actuar unos minutos.
  • Retirar con un paño húmedo y dejar secar al aire.
  • En pocos minutos, la suela puede recuperar parte de su color original y lucir más prolija.

No es recomendable usar pasta de dientes para telas delicadas o suciedad muy incrustada.

Este método funciona mejor en manchas superficiales y en materiales resistentes como la goma. No es recomendable para telas delicadas o suciedad muy incrustada, donde conviene optar por productos específicos para calzado y limpieza manual cuidadosa. También se sugiere probar primero en una zona pequeña y poco visible para evitar posibles daños o cambios de color.