El presidente del INCAA Carlos Pirovano se burló de los desaparecidos en la última dictadura cívico militar al retuitear un comentario hiriente sobre la nueva película de Santiago Mitre, que seguirá la historia del asesinato de Azucena Villaflor, fundadora de Madres de Plaza de Mayo, tras la infiltración del genocida Alfredo Astiz en la asociación de familiares de desaparecidos.
Días atrás la plataforma de streaming Netflix anunció la producción de la nueva película de Santiago Mitre, director nominado a los Oscar por Argentina, 1985 -filme protagonizado por Ricardo Darín y Peter Lanzani en el que abordó el Juicio a las Juntas Militares- con Verónica Llinás y Lanzani, que seguirá "la infiltración de un oficial de alto rango en los grupos que pacíficamente comenzaban a organizarse para reclamar por sus familiares detenidos".
Un usuario de Twitter citó el anuncio de Netflix y se burló con una escena de Los Simpson. El usuario escribió un diálogo para recrear el momento de la serie animada, pero enfocado en la película de Mitre, burlándose de la producción del cine argentino que aborda los horrores que ocurrieron durante la última dictadura cívico militar y banalizando las historias de los desaparecidos. Dicho tuit fue replicado por el presidente del INCAA y desató un fuerte repudio en las redes sociales.
La historia de Azucena Villaflor y la infiltración de Astiz en Madres
Aunque el primer comunicado de Netflix no reveló de qué personajes de la historia argentina se trata la película de Santiago Mitre, la trama remite a la desaparición y asesinato de Azucena Villaflor, fundadora de Madres de Plaza de Mayo, en manos del genocida Alfredo Astiz, quien se infiltró a la organización con un nombre falso, argumentando que buscaba a un familiar secuestrado.
En 2005, el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) reconoció los restos de Azucena, quien había sido inhumada como NN de manera clandestina en el cementerio de General Lavalle luego de que su cuerpo fuera hallado en la costa de Santa Teresita. La investigación determinó que la fundadora de Madres de Plaza de Mayo fue asesinada el 20 de diciembre de 1976 cuando la arrojaron viva desde un vuelo de la muerte.
