A los líderes peronistas no los dejan descansar en paz. Ni con los muertos tienen piedad. Esa es la reflexión que queda luego de leer el libro El Cuerpo de Perón, una obra que reconstruye cómo fue el robo de las manos del cadáver del ex presidente, quiénes son los sospechosos, los asesinatos misteriosos alrededor del caso y el derrotero judicial que no identificó a los profanadores.
En 1987, las manos de Perón fueron robadas del panteón familiar en el Cementerio de la Chacarita. Además, se llevaron objetos personales y un poema que le había escrito su ex esposa y ex presidenta, Isabel Perón. Aquel poema fue trozado en tres partes que fueron enviadas al ex presidente del Consejo Nacional Justicialista Vicente Leónides Saadi, al titular del PJ porteño Carlos Grosso y al entonces secretario general de la CGT, Saúl Ubaldini.
Junto a los recortes enviaron una carta -firmada por HERMES IAI y los 13- en la que exigían el pago de 8 millones de dólares para entregar el anillo y el sable de Perón que habían robado de la tumba. El libro reconstruye todas las pistas que se analizaron para dar con los profanadores y las falsas llamadas que intentaron desviar la investigación del caso como cuando dijeron que las manos estaban en una caja de zapatos en el Cementerio de Recoleta. "Dos patas de chancho", respondió el policía con un traje contra bombas tras abrir la caja para ver qué contenía.
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Los dos asesinatos
El periodista y autor del libro Facundo Pastor rememora en el libro que dos asesinatos en el Cementerio de la Chacarita pudieron estar vinculados a la profanación. Luis Paulino Lavagno, cuidador del sector contiguo a la bóveda de Perón, fue asesinado a golpes algunos meses antes del robo.
El otro homicidio ocurrió meses después del saqueo. María Carmen de Melo era una vecina de Palermo que recorría el cementerio todos los días en lo que decía era una forma de devolverle a Perón todo lo que les dio. A "Carmencita" también la molieron a golpes y peleó por su vida varias semanas en un hospital. Luego de su fallecimiento, su departamento fue revuelto.
A los asesinatos se suma la muerte en un accidente del juez que investigaba la causa y la desaparición de un supuesto espía del Batallón 601 vinculado a los mensajes con pedido de recompensa. La obra también reconstruye el vínculo de Perón con Licio Gelli -el temido líder de la logia masónica P2- a quien el dirigente justicialista le habría dicho que "se cortaría las manos" antes de hacer un negociado personal siendo presidente argentino.
Pero el libro no sólo narra con detalle el robo de las manos: también muestra el derrotero del cuerpo que permaneció en la Quinta de Olivos arrumbado en un depósito, luego fue trasladado a Chacarita para después ser llevado a San Vicente en un operativo en el que varios sindicatos se enfrentaron a tiros. Además recuerda el estudio de ADN que hicieron al cadáver para determinar si Marta Holgado era hija del general.
Una de las cualidades interesantes de la obra es la minucia de datos y hechos. La otra es la crónica atrapante que genera una atmósfera de misterio alrededor del crimen.
- ¿Qué fue lo que más te sorprendió al momento de hacer la investigación?
- Fue terminar de concluir a lo largo de todo el trabajo que en efecto la Argentina no parece haber superado la muerte de Perón. Seas peronista o seas antiperonista pareciera haber ahí algo irresuelto con el final de la vida de Perón, de este líder político que tuvo la Argentina. Eso se notaba permanentemente a lo largo de todo el proceso de investigación. Una de las cosas que también más me sorprendió es todo lo que le pasó al cuerpo de Perón cuando vino el golpe de Estado de 1976.
- Perón estaba en la Quinta de Olivos junto a Evita.
- El cuerpo de Perón había quedado adentro de la Quinta de Olivos por pedido de Isabel Perón y de López Rega, y le habían puesto al lado el cuerpo de Evita a quien habían repatriado desde Puerta de Hierro. Y claro, cuando viene el golpe de Estado de 24 de marzo de 1976, quedan los dos cuerpos abandonados. Y un poco en el libro reconstruyo qué hicieron los militares con esos dos cuerpos abandonados allí en la Quinta de Olivos. A modo de adelanto puedo decir que Videla estaba completamente atemorizado con la idea de ir a convivir con los dos cuerpos peronistas ahí adentro.
- ¿Qué fue lo nuevo que descubriste?
- Todos los operativos secretos que montan los militares para sacar a los dos cuerpos (Evita y Perón) de adentro de la Quinta de Olivos, sobre todo el cuerpo de Perón, es una escena poco abordada en la que pude reconstruir cómo se creó un grupo de tarea a cargo de un hombre de máxima confianza de Videla para sacarse encima a los dos cuerpos. Un poco más adelante en el tiempo, porque esta es una novela histórica de no ficción que comienza en el 74 y termina en el 2006, con lo cual también es una forma de viajar por la historia de Argentina con ese cuerpo como protagonista.
Un poco más adelante en el tiempo viene el atentado a la a la bóveda de la familia Perón, donde le cortan las manos al cuerpo de Perón y también alrededor de ese hecho hay muchas cosas para contar. Sin dudas es uno de los enigmas políticos e históricos más inquietantes de la historia Argentina
