Tras la represión ordenada por Alberto Weretilneck, la Unión de Trabajadores de la Educación de Río Negro (UNTER) repudió el accionar de las fuerzas federales e instaron a una masiva adhesión al paro por 48 horas. "No hay respuestas pero si hay violencia", sentenciaron.
"Es disciplinar, amedrentar y criminalizar la protesta social para imponer el ajuste. Quieren legitimar lo ilegítimo: atacar a trabajadores que luchan", detallaron desde un comunicado. "Elige la violencia contra docentes que reclaman por sus derechos y por el financiamiento de la Escuela Pública", manifestaron tras abandonar el puente Cipoletti-Nequén por la violencia perpetuada hacia los trabajadores.
El comunicado realiza una semejanza entre la decisión provincial de Weretilneck con "el protocolo antipiquete del Gobierno nacional" que "adopta la lógica de Patricia Bullrich" con el fin de "criminalizar la protesta" y "disciplinar a quienes luchan". Fue así que destacaron que la protesta no solo exigía paritarias, si no es hacia la defensa "de la educación pública".
Cabe destacar que la movilización fue motorizada tras el anuncio del congelamiento salarial a toda la planta estatal, que se dio en simultaneo con el traspaso de rutas nacionales acordado por el Gobierno libertario.
La antesala a la movilización
Antes de que estallara el conflicto, desde el sindicato ya advertían que la ausencia de respuestas por parte de las autoridades había tensionado aún más la situación. En ese marco, en una asamblea realizada durante los últimos días de abril en el Congreso General, se resolvió avanzar con un paro. “Ante el silencio del Gobierno, decidimos profundizar el plan de lucha en toda la provincia”, expresaron en un comunicado, donde además llamaron a una adhesión “masiva” a la medida.
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Entre los reclamos centrales, el gremio plantea una recomposición salarial que eleve el salario mínimo docente a dos millones de pesos, junto con la incorporación progresiva de sumas no remunerativas al básico y la continuidad de la actualización por inflación. También proponen la aplicación de un índice patagónico que contemple el costo de vida regional.
En este contexto, remarcaron que la decisión de congelar los salarios de toda la administración pública coincidió con el traspaso de rutas nacionales que el gobernador de Río Negro asumió tras un acuerdo con el Gobierno libertario.
Por su parte, la secretaria gremial de UNTER, Norma Pérez, señaló al mismo medio que las medidas fueron definidas de manera consensuada y subrayó que el conflicto tiene como eje la mejora de los ingresos: “Seguimos en conflicto porque estamos reclamando un aumento y la recomposición correspondiente al último trimestre de 2025”.
