Jijiji es una de las piezas fundamentales en cada ritual ricotero, alimentando durante décadas un sinfín de teorías y mitos sobre su verdadero significado. Sin embargo, en 2007 el Indio Solari decidió derribar las especulaciones y poner claridad sobre la génesis de este himno de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.
El músico vinculó la lírica directamente con los estados de alienación, definiéndola como una representación de "la paranoia de la droga" y de aquellos individuos que se encuentran "a la deriva dentro de esa situación". Para el exlíder de la banda, la canción funciona como un retrato de los males que atravesaron a la cultura rock en sus distintas etapas, desde la euforia hasta la introspección.
Solari explicó que sus composiciones, de manera consciente o no, terminan siendo una pintura de época sobre cómo se vivían ciertas experiencias. En diálogo con Rolling Stone, el músico reveló que el foco estuvo puesto en la psicopatía y el desequilibrio, describiendo a la obra como un pulso vital de un momento específico donde la realidad se volvía difusa.
Respecto al título, el músico señaló que Jijiji no es una expresión de alegría, sino más bien una "risa medio perversa" que introduce una bidimensionalidad en el relato. Esta onomatopeya marca que nada de lo enunciado es una afirmación absoluta, comparando la situación con la neutralidad de los objetos: "Si tenemos el cuchillo sobre la mesa, es simplemente un cuchillo, no es bueno ni es malo".
Cómo fue el momento de composisión de Jijiji
Solari recordó con precisión el momento en que la melodía comenzó a tomar forma en su antigua casa de la calle Soler. Sentado en un pequeño balcón del primer piso, cerca de su sala de ensayo, empezó a jugar con la guitarra hasta definir la armonía que acompañaría a los versos más coreados del rock nacional.
Lo que nació como una tarde de acordes solitarios, tras varias zapadas con el resto de los músicos, terminó convirtiéndose en el motor del "pogo más grande del mundo", transformando un relato de oscuridad y desvío en una celebración colectiva.
La película ideal para los fans de Los Redondos
El documental El infierno está encantador, una pieza que recupera la atmósfera de la mística ricotera de los años 80 a través de material inédito de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. Bajo la dirección de Lisandro Carcavallo, el filme reconstruye de manera detallada la noche en que la banda liderada por el Indio Solari y Skay Beilinson presentó su álbum debut, Gulp!, en el mítico local Cemento.
