Este fin de semana largo podría transformarse en una nueva foto de una economía de dos velocidades. Según un relevamiento, destinos populares como Mar del Plata y Villa Gesell casi no tienen reservas en la previa del fin de semana largo del Día del Trabajador. Esta situación se revierte en destinos premium, como los centros de esquí del sur argentino, donde se espera un alto nivel de concurrencia.
Según un relevamiento realizado por la agencia Noticias Argentinas, el nivel de reservas es prácticamente nulo en la costa atlántica bonaerense, en las zonas serranas y en el norte del país. En tierras marplatenses tiene todos los hoteles con lugar para albergar turistas durante el fin de semana largo que comienza el viernes próximo.
“Estos fines de semana históricamente servían no solo para el presente, sino que muchos turistas los aprovechaban para planificar las vacaciones de invierno, algo que ya no existe más. Con estos números y el nivel de gastos que viene teniendo la gente, todo indica que sería una de las peores temporadas de la historia”, le dijo a la Agencia NA un operador turístico de la ciudad de Mar del Plata.
Lo mismo que pasa en Mar del Plata sucede en Villa Gesell, Pinamar y el Partido de La Costa. Muchos esperan que la gente, a último momento y teniendo en cuenta el clima y otras cuestiones, pueda definir viajar hacia alguno de esos centros turísticos. En el norte, solo las Cataratas del Iguazú tienen un alto nivel de reservas, llegando casi al 70 por ciento, aunque todavía hay lugar para quienes quieran ir.
Los centros turísticos de esquí son la excepción a la regla para este fin de semana largo, ya que tienen un alto nivel de reservas; muchos de ellos vienen con arrastre de la semana. La ciudad de Bariloche tiene un alto nivel de reservas y estaría cerca de colmar su capacidad. En San Martín de los Andes, en cambio, el movimiento por ahora es tranquilo.
A la caída del turismo local se suma un desplome del emisivo
La cantidad de turistas emisivos, es decir los ciudadanos que salieron de las fronteras de la Argentina para vacacionar, tuvo un descenso del 32,9% durante marzo en la comparación interanual. Por otro lado, los visitantes que llegaron desde otros países –turismo receptivo- registraron un incremento del 1,6%. La crisis económica se empieza a sentir en sectores de la clase media que otrora podían agarrar el auto y cruzar alguna de las fronteras habilitadas por vía terrestre. Durante el tercer mes del año, el turismo emisivo por tierra tuvo un descenso interanual del 41%, con especial incidencia en el cruce del Cristo Redentor.
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En marzo de este año, ingresaron al país 824.000 visitantes no residentes por todas las vías de acceso al país, de los cuales 510.000 fueron turistas y 315.000 fueron excursionistas –es decir que pasaron por el país pero sin dormir-. La salida de turistas fue de 1.5 millones. El saldo negativo fue de 705.000 personas, situación que también quedará registrada en la salida de dólares una vez que el Banco Central procese los datos para el tercer mes del año.
