El volumen de venta de productos lácteos cayó 6 por ciento en julio respecto al mismo mes del año anterior. Además, se registró una baja de 2,4 por ciento en el segmento de leches. En los primeros meses del año se vislumbraba una recuperación tras el desplome de consumo en 2024, pero en el sector observan una peligrosa desaceleración de ese proceso debido a la depresión de los ingresos.
De acuerdo al Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA), las ventas presentaron un volumen 2 por ciento superior al mes pasado y en litros de leche equivalente crecieron un 3,2 por ciento en la comparación total mensual, aunque cayeron un 0,2 por ciento en el promedio diario. Sin embargo, la comparación interanual arrojó una disminución en volumen del 6 por ciento y también una baja del 2,4 por ciento en litros de leche equivalentes.
"Puede observarse en el último mes cerrado una desaceleración en la recomposición que veníamos observando en los meses previos. Menor consumo de productos de valor agregado y un sostenimiento del consumo de commodities a fuerza de aumentar ofertas y promociones, resignando márgenes para colocar mayores volúmenes que obviamente genera el crecimiento interanual y estacional de la producción de leche", evaluó el informe. El acumulado del período enero-julio del 2025 muestra un aumento del 9,9 por ciento en volumen de productos y del 10 por ciento en litros de leche equivalentes.
Recupera pero sigue en el piso
Analizando por grupo de productos, se observa una recuperación generalizada y pareja en el acumulado de los siete meses del año respecto a igual período del año anterior. Aún así, la recuperación es parcial, ya que en 2024 para éste mismo acumulado la caída había sido de 14,8 por ciento en volumen y 12,3 por ciento en litros de leche equivalentes, con lo cual quedan por recuperar unos cinco puntos en el volumen de ventas.
En particular, los rubros de más lenta recuperación son aquellos de mayor valor agregado y/o unitario. Cabe también agregar que "la recuperación en algunos rubros fue básicamente a costo de mayores ofertas de precios", enfatizó el documento.
Productos como las leches saborizadas o chocolatadas -que presentaron una muy alta tasa de crecimiento en 2021 y 2022, y que era sólo por efecto de comparar con un año donde las ventas fueron extremadamente bajas- en 2023 se mantuvieron prácticamente iguales al año anterior y en 2024 se desplomaron un 44,2 por ciento, casi a niveles de pandemia, y ahora recupera un 24,3 por ciento en 2025. Según el observatorio, la situación es bastante parecida en yogures, postres y flanes.
Desde el sector lácteo señalaron que las ventas presentan en los últimos años una tendencia a la baja en general y una primarización basada en la comercialización de productos más básicos como leches fluidas no refrigeradas, quesos al peso de segundas y terceras marcas y yogures bebibles de litro. A contramano, pierden mercado aquellos productos de mayor valor agregado y, por ende, económico.
El deterioro de los niveles de ingreso "están afectando el valor del mix de ventas, haciendo que se facture menor valor en las ventas internas", afirmaron. A esta conclusión llegan a través del análisis de cadena de valor en dólares y la comparación con otros países y con periodos anteriores de Argentina.
Por último, una fuente de la cadena sostuvo a este medio: "Inferimos probablemente que sea parte de la recuperación es debido al consumo de segunda y terceras marcas, en vez de por ejemplo postres y flanes, quesos más frescos o húmedos en lugar de quesos duros o semi duros".