Crece la desconfianza social en que el Gobierno pueda frenar la crisis económica

La crisis económica ya no se mide solo en precios, sino en la credibilidad sobre el rumbo. El caso más extremo es la Ciudad de Buenos Aires, donde la desconfianza creció 36 puntos porcentuales en seis meses.

05 de mayo, 2026 | 15.43

La confianza en la capacidad del gobierno de Javier Milei para estabilizar la economía volvió a deteriorarse en abril, incluso en un contexto post electoral que le resultaba favorable. El fenómeno, relevado por la consultora IDAES, expone un cambio en el humor social que atraviesa provincias, edades y votantes, incluyendo a sectores que habían respaldado a La Libertad Avanza.

El dato más contundente del informe es el desacople entre variables económicas y percepción social. Mientras la inflación bajó de 3,4% en marzo a un 2,6% estimado en abril, y el tipo de cambio se mantuvo estable, la confianza no acompañó. El Índice de Confianza Social en la Moneda (ICSM) cayó a 2,71 y la confianza en la estabilización del peso descendió a 2,60, ambos en mínimos históricos de la serie.

Este comportamiento marca un quiebre: la crisis económica ya no se mide solo en precios, sino en la credibilidad sobre el rumbo. El informe señaló que la confianza dejó de depender de indicadores como la inflación o el dólar, y pasó a estar anclada en la percepción sobre la capacidad del Gobierno.

Un punto clave del relevamiento es que no cayó la confianza en el peso como herramienta cotidiana. Estos valores se mantienen estables, lo que indica que la población sigue utilizando la moneda sin inconvenientes en la vida diaria. Sin embargo, lo que se deteriora es la expectativa: la confianza en el futuro del peso. En otras palabras, el problema es político y prospectivo, no funcional.

Dos Argentinas: persiste la fuerte brecha entre el AMBA y provincias

El informe detecta una diferencia geográfica muy marcada. En abril aparecen “dos Argentinas” en términos de confianza:

  • En el AMBA, la desconfianza plena oscila en un rango de entre 46% y 56%.
  • En el interior (Córdoba, Mendoza y otras provincias), se ubica entre 18% y 28%

El caso más extremo es la Ciudad de Buenos Aires, donde la desconfianza creció 36 puntos porcentuales en seis meses, pasando de ser la región más confiada a la más crítica del país. Este dato refleja el impacto desigual de la crisis económica según territorio y estructura social.

Quiénes desconfían más: edades y clases sociales

El deterioro atraviesa todos los grupos, pero con diferencias claras:

  • Entre 30 y 44 años: 42% de desconfianza plena
  • Entre 45 y 59 años: 41%
  • Mayores de 60: 38%
  • Jóvenes (16-29): 18%

En términos socioeconómicos, los mayores saltos se registran en:

  • Clase media alta: 39%
  • Clase media baja: 39%

El dato político: se erosiona el apoyo oficialista

Uno de los puntos más sensibles del informe es el comportamiento de los votantes. Entre noviembre de 2025 y abril de 2026:

  • La confianza plena en la estabilización cayó 17 puntos entre votantes de La Libertad Avanza (de 38% a 21%)
  • Entre votantes de Provincias Unidas, la desconfianza saltó de 12% a 42%
  • En quienes votaron en blanco, pasó de 16% a 44%

Esto muestra que el escepticismo ya no está limitado a la oposición, sino que se extiende a sectores que inicialmente acompañaron al Gobierno.

El informe concluyó que el ciclo de mejora post-electoral ya se agotó y la confianza se quiebra en el eje central del programa económico: la estabilización del peso. La distancia entre el ICSM general (2,71) y la confianza en estabilización (2,60), que en noviembre eran iguales (3,01), refleja que la sociedad retira primero su apoyo a las promesas que a la moneda en sí.

En este contexto, la crisis económica deja de ser solo una cuestión de inflación o precios y pasa a ser un problema de credibilidad. Y ese deterioro, según los datos, se consolida en todo el país y en casi todos los segmentos sociales.