Continúa la destrucción por goteo de los puestos de trabajo de la administración pública

La motosierra de Milei destruyó en dos años más de 55.000 puestos de trabajo del sector público como parte de su estrategia de vaciamiento del Estado.

27 de febrero, 2026 | 19.22

Previo a que el Senado se aprestase a ratificar la reforma laboral, el Indec dio a conocer los datos de empleo en el sector público. La destrucción del Estado por parte de La Libertad Avanza (LLA) continúa por goteo. La dotación total de enero, que incluye a los trabajadores y trabajadoras de la Administración Pública Nacional y de las empresas públicas cayó un 7,1% interanual y un 0,5% mensual. En los dos años de la administración Milei, se destruyeron 55.148 puestos de trabajo y capacidades estatales. No hubo ningún error, esto forma parte del programa deliberado de entrega y pauperización de LLA.

En enero de 2024, el total de trabajadores del Estado nacional llegaba a los 333.853, cuando para el primer mes de este año totalizaron los 278.705. La destrucción de puestos de trabajo y capacidades estatales fue permanente durante la administración Milei, situación complementada con una brutal pérdida del poder adquisitivo del salario estatal.

Del total de trabajadores, actualmente 189.709 se desempeñan en la administración pública nacional, lo que representó para enero una merma del 7,2% y del 0,6% mensual. Además de abultar los números de desempleo, cada puesto que se pierde en el Estado es una capacidad técnica menos.

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En la Anses, solo por citar algunos ejemplos, organismo clave de la seguridad social, se destruyeron en dos años 1144 puestos. En el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) se achicaron 523 puestos. En el caso del INTA, se ajustaron 881 puestos de trabajo, algunos bajo el eufemismo de los retiros voluntarios.

Otro dato significativo del último informe del Indec tiene que ver con la opacidad informativa. En enero de 2024 se informaba la cantidad de trabajadores correspondientes al Hospital Posadas, cuyos trabajadores llevaron adelante fuertes medidas de fuerza a partir del ajuste y los despidos oficiales. Dos años después, el Gobierno dejó de incluir al Hospital en su informe sobre la dotación de la administración pública.

Durante el primer mes de este año, el salario público cayó por tercer mes consecutivo y quedó 20% por debajo del nivel que tenía en 2023. “Cada estatal, en promedio, perdió casi 10 millones de pesos de forma acumulada desde que gobierna Milei”, según el análisis realizado por el Mirador de la Actividad del Trabajo y la Economía (MATE).

El desempleo encubierto

El Indec publicó recientemente la base de microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del tercer trimestre del año pasado, a partir de la cual el Instituto Argentina Grande realizó un análisis sobre las condiciones laborales y los números que se esconden detrás de los promedios que suelen publicarse en los informes oficiales.

La tasa de desocupación se situó en el 6,6% en el tercer trimestre de 2025, de acuerdo a la información difundida por el Indec. Sin embargo, el desempleo encubierto llegó a representar el 13,8% de la población económicamente activa (personas que trabajan o buscan trabajo), lo que muestra la existencia de un “desempleo blue”.

“La proliferación de la dinámica del autoempleo permite que actualmente en nuestro país abunden trabajos de mala calidad y de poco requerimiento horario que hacen que muchas personas no sean identificadas como desocupadas, pero que, de todas formas, presionen sobre el mercado de trabajo y tengan una inserción laboral frágil, inestable y de ingresos insuficientes. Así, la tasa de desempleo tradicional se vuelve un indicador insuficiente para medir la presión sobre el mercado laboral. Existe en nuestro país un desempleo blue”, puede leerse en el reciente informe del IAG.

En línea con el aumento de la precarización, se vio un crecimiento marcado entre las personas de 66 años o más (+34,1% en un año). La comparación contra el tercer trimestre de 2023 es aún peor: los jubilados en situación de desempleo encubierto se multiplicaron por 2,5 en dos años. Esta situación denota dos escenarios: que hay cada vez más jubilados con necesidades de trabajar, sumado al desempleo encubierto de este mismo sector social.