El directorio de YPF acordó esta tarde vender su participación accionaria en la empresa de energía MetroGAS S.A. (“MetroGAS”) y MetroENERGÍA S.A. (MetroENERGÍA) a la distribuidora eléctrica EDENOR S.A, propiedad de José Luis Manzano, Daniel Vila y Mauricio Filiberti, por un monto de US$ 780 millones, según publicó la empresa estatal en un comunicado.
El cierre de la transacción, indicó el texto, está sujeta al "cumplimiento de las condiciones precedentes establecidas" en la oferta, entre las que se incluyen la obtención de las "autorizaciones regulatorias correspondientes y de las garantías de cumplimiento previstas".
"Esta operación forma parte de la estrategia de YPF de continuar optimizando su portafolio de activos y concentrando sus esfuerzos e inversiones en el desarrollo de Vaca Muerta, con el objetivo de consolidarse como una compañía shale de clase mundial y avanzar en su transformación en un actor energético de escala global", indicó YPF en el comunicado.
El por qué de la venta de Metrogas
Hasta hoy, YPF era el accionista mayoritario de Metrogas, con una participación del 70% a través de Gas Argentina S.A. (GASA), una compañía controlada por la petrolera estatal. Uno de los principales factores que han influido en la decisión de YPF es la necesidad de ajustarse a las normativas vigentes, que restringen la integración vertical de compañías energéticas en diferentes etapas del proceso de producción y distribución. Estas leyes reguladoras buscan evitar que una misma empresa controle múltiples fases de la cadena de valor del gas, un marco regulatorio que afecta directamente la relación entre YPF y Metrogas. Las políticas regulatorias y las presiones para fomentar un mercado gasífero competitivo motivaron a YPF a avanzar en la venta de su participación accionaria.
Además de la presión normativa, YPF ya señaló en distintas oportunidades la importancia de reorientar sus recursos y concentrarse en el sector del petróleo y gas no convencional, especialmente en la región de Vaca Muerta, una de las mayores reservas de shale en el mundo. El yacimiento se convirtió en un eje clave de la estrategia de YPF, que busca optimizar su producción de hidrocarburos no convencionales y consolidarse como líder en el mercado energético latinoamericano.
