La ONU ha afirmado que las conclusiones preliminares de su investigación sobre la muerte de tres cascos azules indonesios en Líbano el mes pasado indican que uno de ellos murió a causa de un proyectil de un tanque israelí y los otros dos a causa de un artefacto explosivo improvisado, muy probablemente colocado por Hezbolá.
"Se trata de conclusiones preliminares, basadas en las pruebas físicas iniciales", dijo el portavoz de la ONU, Stéphane Dujarric, en una rueda de prensa celebrada el martes, añadiendo que se estaba llevando a cabo una investigación exhaustiva que incluía la colaboración con las partes implicadas.
Dujarric calificó los incidentes de "inaceptables" y señaló que podrían constituir crímenes de guerra según el derecho internacional.
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Añadió que las Naciones Unidas habían solicitado que las autoridades nacionales investigaran y enjuiciaran los casos para llevar a los responsables ante la justicia.
Los cascos azules indonesios murieron en dos incidentes distintos en el sur de Líbano los días 29 y 30 de marzo, tras un sangriento fin de semana en el que también murieron periodistas y personal sanitario libaneses en ataques israelíes.
Indonesia ha instado a la ONU a investigar a fondo a la luz de las conclusiones preliminares, según declaró el miércoles a los periodistas Veronica Rompis, alta funcionaria del Ministerio de Asuntos Exteriores, quien añadió que todos los responsables deben ser llevados ante la justicia.
Los bombardeos del martes en el sur de Líbano obligaron a dar media vuelta a un convoy de ayuda humanitaria organizado por la embajada del Vaticano para una localidad cristiana sitiada, según dijo a Reuters un sacerdote de la localidad.
También el martes, una portavoz de la fuerza de mantenimiento de la paz, la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano (FINUL, por sus siglas en francés), dijo que el ejército israelí había bloqueado un convoy logístico de la FINUL y detenido brevemente a uno de sus cascos azules.
La portavoz, Kandice Ardiel, señaló que cualquier detención de un casco azul de las Naciones Unidas constituía una violación flagrante del derecho internacional y que el ejército israelí había informado a la FINUL de que había iniciado una investigación sobre el asunto.
Con información de Reuters
