Por Laila Bassam y Tala Ramadan
DUBÁI, 17 feb (Reuters) - El grupo armado Hezbolá rechazó el martes la decisión del Gobierno libanés de conceder al Ejército al menos cuatro meses para avanzar en la segunda fase de un plan de desarme a nivel nacional, afirmando que no aceptaría lo que considera una medida que beneficia a Israel.
En agosto de 2025, el gabinete libanés encargó al Ejército la elaboración y puesta en marcha de un plan para poner todas las armas de los grupos armados bajo control estatal, una iniciativa destinada principalmente a desarmar a Hezbolá tras su devastadora guerra con Israel en 2024.
Este contenido se hizo gracias al apoyo de la comunidad de El Destape. Sumate. Sigamos haciendo historia.
En septiembre de 2025, el gabinete acogió formalmente el plan del Ejército para desarmar a la milicia chií respaldada por Irán, aunque no estableció un calendario claro y advirtió que las capacidades limitadas del Ejército y los continuos ataques israelíes podrían obstaculizar el progreso.
El secretario general de Hezbolá, el jeque Naim Qassem, dijo en un discurso pronunciado el lunes que "lo que está haciendo el Gobierno libanés al centrarse en el desarme es un grave error, porque esta cuestión favorece los objetivos de la agresión israelí".
El ministro de Información del Líbano, Paul Morcos, dijo durante una rueda de prensa celebrada el lunes por la noche, tras una reunión del gabinete, que el Gobierno había tomado nota del informe mensual del Ejército sobre su plan de control de armas, que incluye la restricción de armas en las zonas situadas al norte del río Litani hasta el río Awali, en Sidón, y le concedió cuatro meses.
"El plazo requerido es de cuatro meses, renovable en función de las capacidades disponibles, los ataques israelíes y los obstáculos sobre el terreno", afirmó.
El diputado de Hezbolá, Hassan Fadlallah, dijo: "No podemos ser indulgentes", lo que indica el rechazo del grupo al plazo y al enfoque más amplio de la cuestión de sus armas.
Hezbolá ha rechazado el esfuerzo de desarme como un paso en falso mientras Israel sigue atacando el Líbano, y los ministros chiíes abandonaron la sesión del gabinete en señal de protesta.
Israel ha afirmado que el desarme de Hezbolá es una prioridad en materia de seguridad, argumentando que las armas del grupo fuera del control del Estado libanés suponen una amenaza directa para su seguridad.
Las autoridades israelíes afirman que cualquier plan de desarme debe aplicarse de forma plena y efectiva, especialmente en las zonas cercanas a la frontera, y que la continua actividad militar de Hezbolá constituye una violación de las resoluciones internacionales pertinentes.
Israel también ha dicho que continuará con lo que describe como medidas para impedir el afianzamiento o el armamento de actores hostiles en el Líbano hasta que se eliminen las amenazas transfronterizas.
Con información de Reuters
