El presidente de Estados Unidos Donald Trump mostró su incongruencias en relación a la lucha contra las drogas al anunciar el viernes que indultará al ex presidente de Honduras Juan Orlando Hernández, condenado en Washington por narcotráfico. Una postura radicalmente opuesta a la que mantiene contra el presidente de Venezuela Nicolás Maduro y que llevó a denunciar a la candidata oficialista a la presidencia de Honduras Rixi Moncada a Trump por "acciones injerencistas".
Según la fiscalía de Estados Unios, Hernández había aceptado "sobornos con cocaína" de los cárteles de drogas y "protegido sus drogas con todo el poder y la fuerza del Estado: el ejército, la policía y el sistema judicial". De hecho, la fiscalía afirmó durante años Hernández permitió que ladrillos de cocaína procedentes de Venezuela viajaran a través de Honduras hasta Estados Unidos.
La denuncia de injerencia
En una rueda de prensa un día antes de la cita electoral, Moncada afirmó que “no hay duda” de que se registraron “dos acciones concretas a tres días de los comicios, que son totalmente injerencias". Moncada se refirió así no solo al anuncio de indulto para Hernández sino también al respaldo público de Trump al candidato conservador Nasry Asfura. Agregó que los mensajes de Trump son "dos actos de campaña" a favor de lo que llamó “sus candidatos títeres” de los partidos Nacional y Liberal, Nasry Asfura y Salvador Nasralla, respectivamente.
Moncada sostuvo que Honduras, así como otros países de la región, es objeto de un “asedio” permanente por parte de políticas y acciones "injerencistas" que datan de la época de la colonia. “Las políticas injerencistas, las del capital sobre la vida de los seres humanos y sus territorios, están ahí”, afirmó, y advirtió que dichas prácticas “no han parado” y continuarán “combatiéndolas”, sostuvo.
Las críticas de los demócratas a Trump
Después de que Trump anunciara el indulto para Hernández, el senador Tim Kaine, demócrata de Virginia, lo calificó como “inconcebible” y dijo que las acciones de Trump eran más evidencia de una “narrativa falsa” en torno a su estrategia para contrarrestar las drogas ilícitas.
“Esto desmiente por completo la afirmación de la administración de que realmente les importa el narcotráfico, y plantea la pregunta de qué está pasando realmente con la operación en Venezuela”, dijo.
En los últimos meses, Estados Unidos reforzó su presencia militar en el Caribe como parte de una campaña que busca principalmente frenar el flujo de drogas en la región, según argumenta. El ejército estadounidense lanzó casi dos docenas de ataques desde principios de septiembre contra embarcaciones que denunció transportaban drogas desde costas venezolanas a Estados Unidos y mató a más de 80 personas. Sin embargo, la administración nunca presentó pruebas que respalden sus afirmaciones.
