Más de 60 diputados del Partido Laborista pidieron en las útimas horas la dimisión del actual primer ministro británico, Keir Starmer, al frente del Gobierno del país luego de haber perdido en los comicios locales y regionales del jueves pasado. La continuidad de Starmer al frente el Gobierno pende de un hilo, a medida que se suma más presión pública para su dimisión y renuncias de asesores de las primeras líneas. El argumento de los laboristas que piden un cambio de rumbo apunta a criticar al gobierno por desatender las demandas sociales y la expectativa de cambio luego de más de una década de gobierno conservador. Además acusan a Starmer de haberse centrado en su pelea con el principal partido opositor, Reformer UK, que no hizo más que crecer en las últimas elecciones.
Starmer, sin embargo, sigue teniendo el apoyo de la presidencia del partido, que este lunes resaltó en X que está "orgullosa" de su "trayectoria" como primer ministro laborista y de su lidrazgo, y de algunos diputados que destacan que no es momento de habilitar una "puerta giratoria de líderes" que podría agravar aun más la crisis. En un discurso a la ciudadanía esta mañana, Starmer prometió poner al Reino Unido en el "centro" de Europa y responsabilizó al Brexit de crear una crisis económica.
El Brexit -dijo Starmer- "nos hizo más pobres y más débiles", en uno de sus discursos más europeístas que tuvo. "El último Gobierno (conservador) se definió por romper nuestra relación con Europa. Este Gobierno laborista se definirá por reconstruir esa relación con Europa, poniendo al Reino Unido en el corazón de Europa", afirmó esta mañana en medio de los primeros pedidos de renuncia.
Starmer no para de sumar presión
El primer ministro de Reino Unido entró en una debacle dificil de detener desde que el jueves pasado el Partido Laborista perdiera las elecciones municipales, a menos de dos años de haber vuelto a Downing Street bajo la promesa de recuperar la calidad de vida de los británicos.
Hasta ahora, según reportaron la BBC y The Guardian, ya son más de 70 diputados laboristas los que piden la renuncia de Starmer. Según The Guardian, dos ministras de alto rango del gabinete le pidieron al ministro que supervise una "transición de poder ordenada" después de la última derrota electoral. Se espera que los ministros del gabinete se reúnan con Starmer en la reunión del gabinete el martes y lo presionen para que renuncie.
Una de las voces que hizo público su pedido fue Mary Kelly Foy, diputada por Durham, quien pidió su renuncia al considerar que llevó adelante una "táctica desacertada" cuabdo se concentró solo en derrotar al partido de Nigel Farage. “Me duele el corazón al ver el estado actual del partido al que he considerado mi hogar político durante toda mi vida, y me avergüenzan las interminables declaraciones de los ministros del gabinete que dicen que no escuchan las quejas sobre el liderazgo cuando la gente se acerca a sus casas", citó The Guardian.
Otro mensaje crítico fue el del diputado por South Norfolk, Ben Goldsborough, quien en redes sociales dijo: "Creo que nuestro movimiento aún puede lograr el cambio que la gente desea y merece desesperadamente. Pero ya no creo que el primer ministro pueda liderar ese cambio”.
Entre las renuncias de las últimas horas están las de la diputada por Gillingham y Rainham Naushabah Khan, quien renunció a sus tareas como asesora ministerial de la Oficina del Gabinete y dijo que el primer ministro "perdió la confianza del público". La diputada laborista Melanie Ward también dimitió de su cargo como secretaria parlamentaria privada del viceprimer ministro David Lammy.
