Fini Lanusse confía en la Justicia: contrató a una abogada con nexos al Gobierno y reapareció en redes

En un polémico descargo en sus redes sociales, la médica residente agradeció el apoyo de su círculo íntimo y aseguró que “las cosas se van a aclarar”, poco después de cambiar de abogada a una con vínculos políticos. Los detalles.

11 de mayo, 2026 | 18.56

Después de meses de investigación y de que el juez Javier Sánchez Sarmiento la procesara por “administración fraudulenta” de fármacos que habrían sido robados del Hospital Italiano junto a su superior, el anestesista Hernán Boveri, Delfina "Fini" Lanusse reactivó sus redes sociales y grabó un video defendiéndose de las acusaciones y asegurando que confía en la Justicia, al poco tiempo de contratar a Claudia Balbín, la mamá del viceministro de Justicia Santiago Viola. Poco después, subió un video cantando karaoke pero finalmente eliminó todas las publicaciones.

En el video difundido en su canal de TikTok, Delfina “Fini” Lanusse aseguró que “las cosas se van a aclarar” al tiempo que agradeció el apoyo de gente cercana que le dio el último tiempo. Además, la joven destacó que “La justicia está trabajando. Yo confío en ese proceso y, con el tiempo, por las vías que corresponden, las cosas se van a ir aclarando, eso seguro”, aunque en medio del video sostuvo que no puede explicar los cargos por los que está procesada en la investigación.

“Sentía que, después de tanto ruido, estaba bueno aparecer un poco yo, mi voz, quién soy“, sostuvo Fini en el video que publicó y negó ser la persona que hablan o cuentan y que “giró en todos lados por las noticias”. Por esto, la joven dijo sostenerse en su círculo íntimo y en su familia y destacó que “intento apoyarme en mi familia, en la gente que me quiere, mis amigos, en lo que soy, en lo que construí durante todos estos años, en el amor que siempre tuve por mi profesión”. En el cierre del video, Lanusse mostró su deseo de futuro y dijo que busca “volver a encontrarme a mí misma o conmigo misma después de todo lo que se haya dicho”.  

La reaparición de Fini Lanusse se da poco después de que cambiara de estrategia y de abogada defensora, ya que ahora la representa Claudia Balbín, la mamá del viceministro de Justicia Santiago Viola y que también se conociera el cambio de defensa de Hernán Boveri, quien ahora es representado por Ramiro Lucini, un abogado reconocido por su cercanía con el exministro de Justicia Cúneo Libarona. En ese sentido, las nuevas defensas apelaron los procesamientos y pidieron revocar los embargos sobre la joven residente de anestesiología y el médico anestesista.

Según la defensa de Lanusse, la imputación que sostiene la Justicia está basada en acusaciones indirectas y en versiones subjetivas que construyeron los investigadores ya que “no hay testigos directos que hayan visto a Delfina Lanusse sustraer los medicamentos o retirarlos de forma irregular”. Según la apreciación de las defensas, todo se trata de “comentarios subjetivos”, poniendo en foco que cuando se conoció el escándalo fue en parte por un audio que se convirtió en viral en pocas horas donde una joven contaba “el lore” que tenía que ver con el robo de anestésicos y el consumo para fiestas privadas a las que llamaron “Propofest”. En esas fiestas, médicos y anestesistas consumían drogas de quirófano robadas de hospitales en encuentros donde un médico o enfermero hacía “de guardia” para evitar que los participantes del encuentro “entren en apnea”.

Además, la defensa cuestionó al juez Sarmiento y sostuvo que “impidió producir pruebas clave” ya que se opuso a la citación de médicos y psicólogos que podrían ser favorables a Lanusse. En ese sentido, la defensa busca evitar la sospecha de que la joven tiene problemas de consumo problemático de sustancias, algo que figura en el expediente por el relato de una testigo, que se identificó como amiga y que señaló episodios donde la habrían encontrado inconsciente y con signos evidentes de consumo, al tiempo que aseguró que fue la misma joven quien había confesado esa adicción. Por su parte, Lanusse había cuestionado ese testimonio y asegurado que “era una examiga” que había relatado eso por despecho y por problemas psiquiátricos. Mientras tanto, la defensa sostuvo que si esos episodios sucedieron son del ámbito privado fuera del hospitalario.

En medio del escándalo, los videos, el cambio de estrategia y de defensa de Lanusse y Boveri, la Justicia todavía no pudo juntar el expediente que los investiga por el robo de anestesias del Hospital Italiano y la causa que investiga la muerte del anestesista Alejandro Zalazar, por más que haya sido el primer expediente que llevó a que se conozca el desvío de drogas de quirófano para consumo privado y que los mismos nombres se repitan una y otra vez en las distintas fojas de las investigaciones. Así, por ahora, la investigación por el posible robo de propofol y fentanilo para consumo en fiestas privadas aguarda por resoluciones clave en la Justicia y pericias que podrían complicar el futuro y el nombre que Fini Lanusse busca proteger.