Luego de que el presidente Javier Milei volviera a promover las bondades de la Inteligencia Artificial (IA) y brindara detalles sobre su plan para impulsar empresas “sin humanos”, la Confederación General del Trabajo (CGT) realizó una fuerte advertencia al señalar que, "mientras la innovación tecnológica avanza por ascensor, las condiciones de vida de las personas trabajadoras y la construcción de justicia social continúan avanzando por escalera".
Luego de la cumbre de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) que se realizó en Suiza, la central obrera señaló que la discusión sobre IA debe integrarse a una agenda que esté basada en "la construcción de un nuevo contrato social que garantice que el progreso tecnológico se traduzca en progreso humano".
El ascenso de la IA y el super RIGI de Milei: los temores de la CGT
Bajo el paraguas legal específico que presenta el proyecto de "Súper RIGI", el Presidente tiene en mente crear una nueva figura jurídica denominada "sociedad no humana" ("non-human corporation"), pensada para entidades gestionadas por agentes o robots de IA. A través de un comunicado, la CGT cuestionó el modelo económico libertario, cuyas consecuencias determinan que "amplios sectores de la población" sufren por "empleos precarios, salarios insuficientes e incertidumbre laboral".
El documento indica que "la Inteligencia Artificial, la automatización y la economía de los datos están modificando aceleradamente la forma de producir, trabajar, comunicarse e incluso tomar decisiones", pero "la revolución tecnológica corre el riesgo de convertirse en una revolución de las desigualdades".
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En ese sentido, las autoridades gremiales sostuvieron que "los efectos de la IA sobre el empleo y la calidad del trabajo dependen de los marcos de gobernanza que acompañen su desarrollo". De esta manera, remarcaron que ese nuevo contrato social debe sustentarse en pilares inseparables: "trabajo decente, distribución equitativa de la riqueza, protección social universal, acceso democrático al conocimiento, formación profesional continua, igualdad de oportunidades, soberanía tecnológica y fortalecimiento del diálogo social".
Mientras el Gobierno nacional logró la aprobación de una reforma laboral que elimina derechos históricos, desde la central obrera afirmaron que "la reducción de la jornada laboral, la seguridad social, la negociación colectiva y los sistemas públicos de salud y educación fueron conquistas políticas impulsadas por la acción colectiva y por Estados comprometidos con el desarrollo inclusivo".
La CGT evalúa un nuevo paro general por la implementación de la reforma laboral
Frente a la plena implementación del nuevo marco normativo laboral, la conducción de la CGT ratificó su rechazo absoluto y advirtió que no descarta la convocatoria a un nuevo paro general en el corto plazo. El escenario abre un período de fuerte conflictividad gremial en todo el territorio argentino.
El malestar en Azopardo se profundizó de manera drástica luego de conocerse los detalles técnicos del decreto reglamentario presentado por la administración central. Desde la central obrera denuncian que el texto final de la normativa excede los límites fijados por la propia ley con el único propósito de debilitar la representación sindical y recortar beneficios históricos de los trabajadores.
Cristian Jerónimo, co-Secretario General de la CGT y titular del gremio del vidrio (SEIVARA), fue el encargado de fijar la postura de la organización tras los anuncios oficiales. "La reglamentación fue aplicada con un exceso total que va más allá de la ley, buscando perjudicar a las instituciones que representan a los trabajadores y quitándoles beneficios fundamentales", sentenció el dirigente, quien además ratificó que la central no cederá ni una sola de las conquistas adquiridas.
Frente a la promesa oficial de que la reforma laboral funcionaría como un dinamizador del empleo formal, Jerónimo contrastó los datos de la economía real y aseguró que la flexibilización solo ha convalidado desinversión, cierre de empresas y una pérdida constante de puestos de trabajo.
La estrategia defensiva de la CGT no se limitará exclusivamente a la protesta callejera, sino que mantendrá activos los frentes legales tanto a nivel doméstico como en los tribunales internacionales. El equipo jurídico de la central obrera continúa dando batalla en el fuero contencioso para sostener la medida cautelar contra la reforma laboral, bajo la firme premisa de que el articulado impulsado por el Gobierno es abiertamente inconstitucional.
