La oposición dialoguista condiciona la reforma laboral en Diputados, busca cambios y no teme que el debate se postergue

Tras las concesiones del Gobierno al sindicalismo, el PRO y la UCR preparan un pliego de modificaciones que incluye el uso de billeteras virtuales y el rechazo a los recortes en las licencias por enfermedad. Desde espacios más opositores pero dialoguistas, aseguran que no están dispuestos a votar a libro cerrado y hay rechazos confirmados.

15 de febrero, 2026 | 11.32

La oposición dialoguista está lista para plantear una negociación de cara al debate de la reforma laboral en la Cámara de Diputados. No hay intenciones de ceder sin exigir modificaciones para evitar que el proyecto regrese al Senado en período ordinario, sino que el objetivo es introducir cambios sustanciales. Esto cobra relevancia dado que el Gobierno cedió ante las peticiones del sindicalismo en lo que respecta a la cuota solidaria y los aportes a las obras sociales.

El PRO ya advirtió su disidencia con la ley actual. Antes del debate en la Cámara Alta, el bloque de Cristian Ritondo sostuvo la necesidad de que el depósito del salario pueda realizarse en billeteras virtuales. Esta sugerencia fue omitida la semana pasada y el macrismo insistirá con su incorporación en Diputados, donde tiene mucho más poder de fuego que en el Senado. En la Cámara Baja, el interbloque Fuerza del Cambio mantiene 22 miembros y se disputa con Unidos la tercera minoría, una discusión que se saldará en marzo.

No es la única observación desde el espacio amarillo, ya que también batallarán por cambios en las licencias por enfermedad. Cuestionan el artículo 44 del proyecto, que establece que el trabajador percibirá solo el 50% de su remuneración si la imposibilidad de trabajar fuera producto de una actividad voluntaria y consciente que implicara riesgo para la salud. En cambio, si la situación no fuera producto de una actividad voluntaria, percibiría el 75%. Para el PRO, estos recortes deben mejorarse porque afectan directamente el bienestar y la libertad del ciudadano.

En ese marco, los aliados no tienen problemas en demorar la discusión unos días si eso habilita la sanción de una ley mejor, aunque el proyecto deba volver al Senado después de marzo. Como ese no es el objetivo de Javier Milei, no se descarta que el Gobierno busque soluciones laterales como cambios en la reglamentación. No obstante, no negociar parece no ser una opción, dado que La Libertad Avanza necesita imperiosamente los votos de estos sectores. Tras el antecedente del Presupuesto, donde el oficialismo apenas consiguió 132 votos, se espera que mantengan una actitud más dialoguista. Una actitud que aseguran existe desde entonces.

El PRO también se quedó, transitoriamente, con el manejo de la Comisión Bicameral de Seguimiento y Control de los Organismos de Inteligencia, ante la mudanza de Martín Lousteau del Senado a Diputados. Se esperará al inicio de las sesiones extraordinarias para analizar la convocatoria de una reunión, con el DNU 941/2025 que modificó la Ley de Inteligencia Nacional como tema central.

Por su parte, la UCR también hará observaciones en línea con lo planteado por el Comité Nacional. Leonel Chiarella logró que el bloque de senadores votara unificado, algo inusual, y ahora se espera que el bloque de diputados mantenga esa cohesión. En Diputados, el bloque que lleva el nombre del partido centenario buscará introducir cambios en línea con las planteadas por el Comité.

La UCR nacional está a favor de una reforma que actualice la norma y propuso más de 60 proyectos en ese sentido en los últimos cinco años. Una de las modificaciones pedidas es que el Fondo de Asistencia Laboral sea solo para Pymes, aunque finalmente quedó un degradé de aportes para todo tipo de empresas. Los radicales también propusieron una cuota sindical voluntaria e indemnizaciones que computen aguinaldo y vacaciones, además de rechazar la derogación del Estatuto del Periodista y el desfinanciamiento del INCAA. Estos ítem no fueron incorporados. Finalmente, el radicalismo remarcó ausencias críticas en la letra de la ley, como la limitación de mandatos sindicales, la ampliación de licencias por paternidad y pisos de protección social para trabajadores de plataformas.

La UCR hoy está dividida en dos bloques: uno con el nombre del partido y otro, Provincias Unidas, con una mixtura más amplia: Si bien todavía queda una conversación y discusión profunda dentro este sector, lo cierto es que no tienen la intención de votar un proyecto a libro cerrado. Están de acuerdo con que es necesario discutir una reforma laboral, pero no en los términos propuestos por el gobierno. En ese bloque, la Coalición Cívica tiene pensado rechazar el proyecto, al igual que Miguel Ángel Pichetto, de Encuentro Federal y parte del interbloque Unidos en la Cámara Baja.

Una vez más, ante la insistencia del gobierno en sancionar la ley antes de marzo, se desconoce cuál será la voluntad del oficialismo para negociar o para inventar soluciones creativas que permitan contentar a los socios indispensables para conseguir los votos.