Argentina confirmó su participación en la Cumbre de las Américas

El embajador en Washington le confirmó la participación en el encuentro que se realizará en Los Angeles al enviado de Joe Biden. México mantiene su rechazo debido a que no invitarán a Cuba, Venezuela y Nicaragua. En cambio, los países del Caribe finalmente concurrirían.

20 de mayo, 2022 | 00.05

En medio de los cuestionamientos de mandatarios de la región a la organización de la Cumbre de las Américas, el gobierno argentino confirmó a Estados Unidos su participación del encuentro continental que se realizará en Los Ángeles en tres semanas. "La Cumbre de Los Ángeles podría marcar un avance significativo en la calidad del diálogo entre EE.UU. y toda la región latinoamericana", expresó el embajador en Washington, Jorge Argüello, luego de reunirse con el ex senador demócrata Christopher Dodd, quien funciona como delegado del presidente Joe Biden en la cumbre. Dodd se movió en los últimos días para evitar que el encuentro termine en un fracaso, dado el rechazo de algunos presidentes a que no se curse invitación a Cuba, Venezuela y Nicaragua. La postura argentina es asistir pero sumándose al reclamo para que participen todos los países latinoamericanos sin exclusiones.

Fue el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, quien agitó el avispero días atrás cuando adelantó que no estaría en Los Ángeles en caso de que se mantuvieran en pie los vetos a estos tres gobiernos que, según el argumento del Departamento de Estado, no cumplen con la carta democrática de la OEA. A AMLO se le sumó enseguida el presidente de Bolivia, Luis Arce, y, más tarde, los 14 países que integran la Comunidad de Naciones Caribeñas (Caricom). Fernández, quien preside la Celac, avisó que compartía la inquietud del mandatario mexicano, su principal aliado político en la región. El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, tampoco asistiría pero, como es de imaginar, será por otros motivos: se sigue considerando amigo de Donald Trump y no tiene vínculo con Biden. También plantearon objeciones el presidente chileno Gabriel Boric, la hondureña Xiomara Castro y el guatemalteco Alejandro Giammattei.

Alertado sobre estas deserciones que amenazaban con convertir la cita en un fiasco de proporciones, Biden envió a Todd de gira para convencer a los rebeldes. Además, anunció un alivio a las sanciones a Cuba y Venezuela como señal de buena voluntad. Todo indica que el ex senador demócrata logró convencer a las naciones del Caricom de que participen, adelantando que habrá anuncios de inversiones y ayudas específicas para la región caribeña, de las más golpeadas del continente. En cuanto a López Obrador, mantuvo una reunión virtual en muy buenos términos pero sin llegar a un acuerdo sobre las exclusiones. En caso de que AMLO no asista lo representará su canciller Marcelo Ebrard, que es una figura política importante en México y el principal aspirante a la sucesión presidencial.

El discurso de AMLO plantea ir a una nueva unión regional, aunque sea a distintos ritmos, para llegar a una alianza similar a la Unión Europea. Para eso, planteó que era necesario suplantar la OEA por otro organismo regional que actúe de manera ecuánime y no como marioneta de la Casa Blanca. El Departamento de Estado no emitió respuesta. El canciller Santiago Cafiero le envió la semana pasada una carta al secretario de Estado, Antony Blinken, para que la cumbre se realice sin exclusiones. Dado que todavía no se remitieron las invitaciones oficiales -se espera que el trámite se cumpla en las próximas horas-, todavía hay posibilidades de algún cambio de último momento. En principio, el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, avisó que no le interesaba estar en Los Ángeles aunque lo invitaran. 

El embajador Argüello recibió en Washington al ex senador Todd, ya de alta por Covid, para confirmarle la participación argentina. Argüello, que tuvo rol protagónico en las conversaciones para que Estados Unidos facilite el acuerdo con el FMI, trabaja para conseguir que Biden reciba a Fernández en la Casa Blanca, algo que podría anunciarse en poco tiempo más. En medio de la guerra en Ucrania, un conflicto que apunta a romper la globalización tal como la conocemos y volver a la lógica Occidente-Oriente, Argentina viene haciendo gestos de posicionamiento occidental sin por eso dejar de proclamar la multipolaridad en las relaciones internacionales. "Me siento un europeísta", expresó Fernández en su reciente gira por la Unión Europea. Su participación en la Cumbre de Los Angeles y el posible encuentro con Biden certificarían este alineamiento.

Sin embargo, el canciller Cafiero participó este jueves de un encuentro ministerial del grupo BRICS, donde Argentina mantiene vigente su deseo de ingresar. "Solo a través de una mayor coordinación podremos consolidar una agenda en la que las economías emergentes sean motores de una recuperación inclusiva y sostenible", sostuvo en el encuentro virtual donde definió como "imperioso" el cese de fuego entre Rusia y Ucrania. 

Ante las versiones que señalaban la cumbre angelina como un posible nuevo punto de controversia entre el Presidente y Cristina Kirchner, en Gobierno recordaban que la vicepresidenta recibió días atrás a la comandante del Comando Sur de Estados Unidos, la generala Laura Richardson, de quien destacó que era la primera mujer en la historia en ocupar ese cargo. Además, poco antes, también en su despacho en el Senado, se había encontrado con el movedizo embajador estadounidense Marc Stanley. La lógica multipolar, aseguraban en la Casa Rosada, era una visión común en el Frente de Todos. Habrá que esperar para saber si todos piensan lo mismo.

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