El Gobierno oficializó la designación de la exsenadora neuquina Lucila Crexell como embajadora ante Canadá. El decreto es la concreción de un pacto político cuestionable desde el punto de vista de la ética pública, ya que la posibilidad de premiar a la legisladora con una embajada empezó a barajarse durante el debate de la Ley Bases en 2024. Por aquel entonces, desde la oposición señalaron que Crexell cambió su voto por el cargo diplomático.
El pliego de Crexell fue aprobado en el Senado con 45 votos a favor, provenientes de La Libertad Avanza, el PRO y la UCR, frente a 26 rechazos. Pero más allá del tratamiento parlamentario, el canje se había gestado hace dos años y la oposición buscará judicializar el beneficio: la senadora Anabel Fernández Sagasti, aseguró que la Justicia no había avanzado antes porque el "hecho" no se había configurado; ahora, con la confirmación en el cargo, el peronismo buscará desarchivar la causa por presunto cohecho ante el juez Daniel Rafecas.
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La defensa esgrimida por el oficialismo resultó algo ingenua: la jefa el bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich intentó blindar a la flamante embajadora alegando que "no hubo hecho de corrupción" y que las críticas se debían a una mala lectura de las sentencias. Sin embargo, la realidad política dicta otra cosa y así lo dejó en claro la senadora Julieta Corroza, dirigente de La Neuquinidad, quien sostuvo que para representar al país se necesitan "valores" y Crexell, según sus palabras, "se olvidó de Neuquén" al votar contra los trabajadores a cambio de un retiro dorado en Ottawa.
La gravedad del asunto no reside solo en la idoneidad para la Categoría “A” de Embajador Extraordinario y Plenipotenciario, sino en la institucionalización de un mercado de votos.
Cambio de representación ante la Organización Mundial del Comercio
Paralelamente a la oficialización de Crexell, se conoció el nuevo Representante Permanente de la República Argentina ante la Organización Mundial del Comercio (OMC). Se trata de Carlos Mario Foradori, quien estará al frente del organismo, según lo establecido en el Decreto 303/2026. Foradori es un abogado y diplomático de carrera que se desempeñó como vicecanciller y secretario de Relaciones Exteriores durante el gobierno de Mauricio Macri.
A partir de la publicación en el Boletín Oficial, se dispuso la finalización de funciones como representante permanente de Gustavo Nerio Lunazzi, quien se desempeñaba en ese cargo con rango de Embajador Extraordinario y Plenipotenciario. “Danse por finalizadas las funciones como Representante Permanente de la República ante la Organización Mundial del Comercio del señor Embajador Extraordinario y Plenipotenciario Gustavo Nerio Lunazzi”, sostiene el decreto.
