La alianza entre La Libertad Avanza y el Pro -la fuerza que gestiona la jefatura de gobierno porteña desde hace 18 años- dio prácticamente por cerrada la discusión de las elecciones en la ciudad de Buenos Aires para octubre, dado que entre ambas fuerzas de derecha deberían alcanzar con comodidad el 50% de los votos. Sin embargo, una encuesta difundida este jueves, en medio de las repercusiones por el escándalo de las coimas en discapacidad, mostró a la coalición derechista efectivamente arriba aunque por un margen menor al esperado. Si se diera de esa manera, cambiaría el reparto de las 13 bancas que se renuevan en CABA, con terceras fuerzas que podrían obtener escaños.
Como es lógico, los focos de atención están puestos en las elecciones en la provincia de Buenos Aires, tanto los comicios locales que ocurrirán dentro de diez días como la competencia nacional en octubre, porque es el principal distrito del país, el que más bancas reparte y donde el oficialismo se planteó derrotar al peronismo gobernante. Pero la ciudad de Buenos Aires es el segundo en importancia por la cantidad de legisladores en disputa, con el agregado que también se elegirán senadores. Tendrá, además, la particularidad