A contramano del discurso "anticasta" de Milei, la Argentina cayó en el ranking mundial que mide la corrupción

Mientras el Presidente insiste con su discurso contra la “casta”, el país volvió a retroceder en el ranking global que elabora Transparencia Internacional. Fue superada en el ranking por Zambia, Lesoto, Gambia y República Dominicana. 

10 de febrero, 2026 | 12.27

A pesar del discurso contra la “casta” corrupta que promueve el gobierno de Javier Milei, la Argentina no para de caer en el Índice de Percepción de la Corrupción que elabora Transparencia Internacional. En 2025, el país retrocedió cinco puestos en el ranking global respecto de la medición anterior y quedó en el lugar 104 entre 182 países evaluados por la ONG. Esto se debe, entre otras cosas, a que su puntaje cayó de 37 a 36 sobre 100, lo que refleja un empeoramiento en la percepción sobre la transparencia en el sector público.

Con esa calificación, la Argentina quedó por debajo del promedio de América, que alcanza los 42 puntos, y se ubicó en un pelotón similar al de países como Belice y Ucrania. A su vez, fue superada en el ranking por estados como Zambia, Lesoto, Gambia y República Dominicana, que obtuvieron mejores evaluaciones. En la medición anterior, nuestro país se había ubicado en el puesto 99 sobre 180. 

Lo que refleja el índice es que no hubo avances en políticas de lucha contra la corrupción ni de transparencia. Al contrario, fueron para atrás en algunas cosas: como la ley de acceso a la información, que fue modificada por decreto, y las causas que aparecieron el año pasado, especialmente Andis y $Libra”, consideró Pablo Secchi, director ejecutivo de Poder Ciudadano, capítulo argentino de Transparencia Internacional, en diálogo con El Destape

El licenciado en Ciencia Política planteó que Argentina está “estancada hace muchos años”, aunque señaló que existe una “falta un compromiso” del Gobierno en relación a dar respuestas “contundentes” respecto de los casos de corrupción que involucran a funcionarios del Ejecutivo o al propio Milei, como es el caso de la criptoestafa. 

El Índice de Percepción de la Corrupción 2025 ubica a Dinamarca en el primer lugar con 89 puntos, seguida muy de cerca por Finlandia con 88 puntos, como las naciones con mejor valoración en transparencia y menor percepción de prácticas corruptas en el sector público. En el extremo opuesto de la tabla están los países con las puntuaciones más bajas: Sudán del Sur y Somalia, ambos con 9 puntos, ocupan los últimos puestos, y Venezuela figura apenas por encima con 10 puntos, según el informe de Transparencia Internacional.

En el mapa americano, la Argentina ocupa el puesto 19 entre los 33 países evaluados. Dentro de la región, los mejores resultados corresponden a Canadá, que alcanzó 75 puntos y se ubicó en el lugar 16, y a Uruguay, con 73 puntos y el puesto 17. En contraste, Nicaragua y Venezuela aparecen como los países con las peores calificaciones del continente.

Cómo se construye el Índice

El Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) se elabora cada año a partir de la evaluación que realizan empresarios y especialistas, y se enfoca exclusivamente en el desempeño del sector público, es decir, en el plano político y administrativo. Se trata de un indicador compuesto, que surge de la integración de entre tres y trece encuestas y estudios sobre corrupción, producidos por organismos y entidades de reconocimiento internacional como el Banco Mundial, el Foro Económico Mundial y consultoras privadas.

Los puntajes del IPC reflejan la mirada de expertos y actores del ámbito empresarial sobre el funcionamiento del Estado, y no recogen la percepción de la ciudadanía en general. Por ese motivo, se consolidó como el principal parámetro global para medir la percepción de prácticas irregulares en el sector público.

En el caso argentino, el resultado 2025 se calculó a partir de ocho fuentes internacionales: el Índice de Transformación de la Fundación Bertelsmann, las Calificaciones de Riesgo País de Global Insight, el Anuario de Competitividad Mundial del IMD, los informes país de The Economist Intelligence Unit, la Guía Internacional de Riesgo País del PRS Group, el Proyecto Variedades de Democracia, el Foro Económico Mundial y el Índice de Estado de Derecho del Proyecto Justicia Mundial.