Al mejor estilo 2001: volvió el trueque en Jujuy ante la crisis económica y el desempleo

Las medidas de Milei y Sadir determinaron el retorno de las ferias de trueque, sobre todo en barrios periféricos de la Capital, como Alto Comedero. Sin plata, los vecinos intercambian lo que tienen para ver cómo llegan al final del día.

11 de mayo, 2026 | 11.13

Los trueques surgieron en plena crisis del 2001, cuando muchos argentinos y argentinas se quedaron sin trabajo, perdieron sus ahorros por un corralito y donde el hambre y la desesperación primaban. Como alternativa para hacerle frente al desempleo y a la pobreza bajo la gestión de Javier Milei, el intercambio de productos y alimentos volvió con fuerza en algunas zonas del país, en este caso en barrios de Jujuy

Para millones de familias, fin de mes llega el día 15, cuando se termina el sueldo: hoy se cuentan de a cientos de miles los que el sueldo les alcanza para los gastos fijos, para los primeros días posteriores al cobro. Esto hace que los clubes de trueque resurjan: se intercambian productos de primera necesidad por indumentaria, ante la imposibilidad de afrontar costos elevados.

La pobreza en el aglomerado Jujuy-Palpalá alcanzó el 20,3% de los hogares en el segundo semestre de 2025, según datos del INDEC. En un contexto económico crítico en la provincia que gobierna Carlos Sadir, crecieron notoriamente las ferias y la venta ambulante. Mientras el mandatario radical no brinda respuestas a la crisis y apoya los proyectos de Milei, los trabajadores de la economía popular se las rebuscan tratando de generar ingresos para subsistir. 

En diálogo con el medio Jujuy al Momento, Silvia Valdiviezo, integrante del Frente 22 de Agosto, habló de esta particular situación señalando que el fenómeno del trueque, que parecía haber desaparecido de la memoria reciente, regresó a los barrios periféricos, especialmente en Alto Comedero.

Sobre la modalidad, expuso que las familias intercambian productos de primera necesidad como harina, azúcar o fideos, por prendas de vestir o calzado. En ese marco, sostuvo que la motivación está en la imposibilidad de afrontar los costos de la indumentaria nueva: por ejemplo, un conjunto deportivo escolar ronda los $25.000 a $30.000, cifras inalcanzables para muchos hogares jujeños.

Valdiviezo también mencionó que ferias tradicionales crecieron de manera "inmensa", convirtiéndose en el lugar donde la gente busca asegurar "el plato de comida del día". Un dato alarmante que remarcó es que la feria ya no es solo para quienes no tienen trabajo: “Empleados municipales y docentes, cuyos salarios han quedado muy por debajo de la inflación y recurren a las ferias para intentar llegar a fin de mes”, afirmó. 

La pobreza en el aglomerado Jujuy-Palpalá alcanzó el 20,3% de los hogares en el segundo semestre de 2025. (Foto: Jujuy al Momento).

Encendieron alarmas en Jujuy por malnutrición infantil en Jujuy

En un escenario de presión inflacionaria, un relevamiento sanitario encendió la alarma sobre la nutrición infantil correspondiente al territorio de Carlos Sadir. Según el portal Todo Jujuy, los diagnósticos detectados reflejan una realidad heterogénea: casi la mitad de los alumnos presenta problemas alimentarios en el sur de la Capital. 

Según explicó el integrante de los Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS), Elsa Machaca, hay un abanico de problemáticas evidencia que la nutrición infantil y que no responde a una única causa, sino a múltiples factores sociales, económicos y culturales. Mientras algunos niños presentan exceso de peso vinculado a hábitos alimentarios inadecuados, otros evidencian carencias nutricionales.

El operativo sanitario se lleva adelante en dos instituciones educativas del sur de la capital jujeña: las escuelas 111 y 360. Allí, profesionales del sistema público realizan controles periódicos a estudiantes de primero y sexto grado, con el objetivo de monitorear indicadores básicos de salud desde edades tempranas.

Los controles incluyen mediciones antropométricas básicas, como peso y talla, además de evaluaciones que permiten detectar posibles desbalances y definir si es necesario un seguimiento más específico o derivación. En total, el relevamiento alcanza a unos 250 niños. De ese universo, 120 presentan algún tipo de problema nutricional, lo que representa cerca del 50% de los alumnos evaluados. La cifra encendió una señal de alerta entre los equipos territoriales, que advierten sobre la necesidad de reforzar políticas de prevención y seguimiento.

Desde el equipo sanitario remarcan que esta situación no se limita únicamente al ámbito educativo. Según Machaca, los problemas nutricionales se repiten en numerosos controles realizados en el barrio, incluso fuera de las escuelas.