Apertura de Importaciones: otra textil entro en concurso

La empresa redujo su planta de 430 a 250 trabajadores y su producción de 700 a 150 toneladas por la caída del consumo y las importaciones. 

10 de mayo, 2026 | 11.26

La apertura de importaciones impulsada por el presidente Javier Milei está destruyendo la industria nacional y uno de los sectores más afectados es el textil. En ese contexto, una nueva empresa no pudo zafar de la crisis económica y entró en concurso.

La firma Textil Amesud, empresa fundada por el empresario coreano Yeal Kim, pidió la apertura del concurso preventivo tras operar al 30 por ciento de su capacidad instalada y sufrir un 70 por ciento de caída de las ventas.

Kim llegó a Argentina desde Corea en 1976, a los 18 años, acompañado por su familia, sin recursos ni conocimientos del idioma local. Se establecieron en la villa 1-11-14, en el Bajo Flores, donde comenzaron a trabajar con una sola máquina textil que operaban entre todos, repartidos por turnos.

Al año ya contaban con 20 máquinas y la familia fundó una compañía que se transformó en una de las mayores tejedurías del país con una planta de 30.000 metros cuadrados en San Martín y más de 470 empleados.

La crisis del sector textil

El propio Yeal Kim, quien fue presidente de la Fundación Pro Tejer y es integrante del Consejo de Administración de la entidad, comentó que Textil Amesud vive un duro momento; "Es inviable una empresa que pueda trabajar con menos del 30% de su capacidad".

Esto se dio porque las grandes empresas que solicitaban sus servicios empezaron a importar productos terminados producto de la apertura de importaciones. Eso llevó a que la firma redujera su planta de 430 a 250 trabajadores y su producción de 700 a 150 toneladas y tenga en consideración suspensiones y reducciones de horarios. 

La situación de Amesud no es un caso aislado; según datos de la Fundación Pro Tejer, en los primeros dos meses del año, la industria textil argentina llegó a un nivel crítico de capacidad ociosa, con 7 de cada 10 máquinas detenidas.

Solo en febrero de 2026, la producción industrial textil mostró un descenso del 33% interanual y una contracción del 36% en comparación con el mismo mes de 2023. El retroceso se extendió también al sector de prendas de vestir, cuero y calzado, cuya fabricación cayó 18% frente a 2025 y 20% frente a 2023.

En ese sentido, el informe sostiene que la pérdida de poder adquisitivo y el encarecimiento de servicios básicos restringen los fondos que los consumidores destinan a este tipo de productos. Eso, sumado al ingreso de plataformas como Temu y Shein más la liberalización de los controles aduaneros, hizo que baje considerablemente la producción textil nacional. 

La empresa redujo su planta de 430 a 250 trabajadores y su producción de 700 a 150 toneladas por la caída del consumo y las importaciones.