Cientificos japoneses explican la razón por la que los gatos caen siempre de pie

Popularmente se conoce que los gatos siempre caen de pie. La explicación de un grupo de científicos japoneses.

08 de mayo, 2026 | 15.49

Desde National Geographic se encargaron de explicar una de las máximas más conocidas: los gatos siempre caen de pie. Esta habilidad felina fue investigada por científicos japoneses, quienes fueron citados por la famosa revista de ciencia. Sin embargo, el primero en buscar una explicación lógica fue el fisiólogo francés Étienne-Jules Marey, quien en 1894 documentó por primera vez este hecho.

"Se sabe a qué se debe. Incluso qué nombre recibe: se conoce como ‘reflejo de enderezamiento’ y es un extraño comportamiento que permite a estos felinos girar de forma independiente la parte superior del dorso", indican desde NatGeo, y detallan que "cuando caen desde una altura determinada, los gatos se contorsionan de tal manera que giran únicamente la parte delantera, o superior, del cuerpo, creando una tensión en la mitad trasera, que permanece inmóvil hasta que aterriza". Sin embargo, existe un detalle que hasta el momento se desconocía: cómo hacen para contorsionarse de este modo.

Cómo hacen los gatos para contorniarse y caer parados

Yashuo Higurashi, autor principal de la investigación, explica a National Geographic que para realizar el estudio, necesitaron cubrir con resina las vértebras de ambos extremos de las regiones torácica y lumbar de gatos. "Fue ahí cuando descubrieron que la región torácica presentaba una flexibilidad sorprendente, mientras que la lumbar era más rígida", indican desde la mencionada revista.

Los gatos siempre caen de pie por su flexibilidad torácica.

Ahora bien, los investigadores concluyeron que "los gatos activan un movimiento bilateral, según el cual doblan la mitad del cuerpo y mantienen rígida la otra mitad. Una coordinación perfecta gracias a la cual consiguen aterrizar casi siempre de cuatro patas". En este sentido, Higurashi detalla: "Sirve para muchas más funciones que las patas traseras. Por ejemplo, para dirigir el movimiento durante la locomoción o para atrapar a las presas", y concluye que "así la flexibilidad de la parte torácica de la columna vertebral serviría para ampliar el rango de movimiento de esas extremidades. Por el contrario, dado que la función principal de las extremidades traseras es generar fuerza de propulsión, es preferible que en esa parte de la columna las vértebras sean estables".

Finalmente, el especialista explicó que esta habilidad no se presenta en gatos menores a los tres años y que, además, "debido a que la cola juega un papel tan importante, sería interesante examinar cómo realizan estas maniobras los gatos dotados de una cola corta". De esta manera, la ciencia sigue avanzando en el conocimiento de los felinos y su evolución.