La Ciudad busca recuperar la fuente de más de un siglo, divida en partes, ¿cuál es su origen?

La obra fue inaugurada en Buenos Aires en 1903 y originalmente se instaló detrás de la Casa Rosada, en el antiguo Parque Colón.

24 de julio, 2026 | 20.23

Durante más de un siglo, una de las obras de arte urbano más imponentes de Buenos Aires permaneció desarmada y repartida en distintos puntos de la Ciudad. Se trata de la Fuente Monumental, una pieza de hierro fundido fabricada en Francia que llegó al país a comienzos del siglo XX y que ahora atraviesa un proceso de restauración para volver a exhibirse como un único conjunto en el Parque Tres de Febrero.

Diseñada por el escultor Mathurin Moreau y el arquitecto Paul Liénard, fue producida por la histórica fundición francesa Val d'Osne, reconocida por exportar esculturas y mobiliario urbano a distintos países. La obra fue inaugurada en Buenos Aires en 1903 y originalmente se instaló detrás de la Casa Rosada, en el antiguo Parque Colón.

¿Cuál es la historia de la misteriosa fuente que está dividida en distintos lugares de la Ciudad?

La historia de la Fuente Monumental cambió en la década de 1920, cuando fue desmontada para dejar lugar al Monumento a Cristóbal Colón, donado por la colectividad española. En lugar de conservarse íntegra, sus piezas fueron almacenadas y, con el paso de las décadas, distribuidas en diferentes sectores de la Ciudad.

El cuerpo superior quedó emplazado en la plazoleta ubicada en la intersección de la avenida de Mayo y la 9 de Julio. El Neptuno Anciano fue trasladado a la Plaza República de Serbia, en Palermo, mientras que el Neptuno Joven y las dos Náyades pasaron a exhibirse en el actual Museo de la Imaginación y el Juego (MIJU), en Puerto Madero. Así, una única obra terminó convertida en varios monumentos independientes durante más de cien años.

Además de las piezas dispersas, varias partes originales desaparecieron con el tiempo, por lo que será necesario reconstruir componentes mediante réplicas elaboradas a partir de estudios técnicos y documentación histórica.

Con más de un siglo desde su separación, la Ciudad de Buenos Aires puso en marcha un proyecto para reunir todos los elementos conservados, restaurarlos y reinstalar la fuente en un nuevo espacio del Parque Tres de Febrero, entre las calles Valentín Alsina y la avenida de los Ombúes. El objetivo es devolverle su aspecto original y recuperar uno de los conjuntos escultóricos más importantes del patrimonio porteño.

El ministro de Espacio Público e Higiene Urbana porteño, Ignacio Baistrocchi, explicó que la iniciativa busca preservar una obra histórica y recuperar su valor artístico para que vuelva a formar parte del paisaje urbano.

Los trabajos incluyen limpieza especializada del hierro fundido, eliminación de intervenciones realizadas a lo largo del tiempo, reparación de sectores dañados, reconstrucción de piezas faltantes y la instalación de un nuevo sistema hidráulico que permitirá el funcionamiento de la fuente. También se acondicionará el entorno para recrear un espacio similar al concebido en su diseño original.

Para garantizar una restauración fiel, los especialistas recurrieron a drones, escaneos tridimensionales y la creación de un "gemelo digital". Incluso viajaron a Mendoza para relevar la Fuente de los Continentes, una obra gemela diseñada por Moreau, que sirve como referencia para reproducir los elementos perdidos con la mayor precisión posible.