Los operativos de control vial desplegados en todo el país durante el primer mes del año arrojan cifras que generan alarma. La Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) informó que, durante enero de 2026, se controlaron 537.019 vehículos en rutas nacionales, provinciales, autopistas y accesos a destinos turísticos. El resultado fue la sanción a 12.474 conductores, siendo la presencia de alcohol en sangre la falta más grave y recurrente.
Del total de infracciones, 2.002 correspondieron a alcoholemias positivas, confirmando que manejar bajo los efectos del alcohol sigue siendo una de las principales causas de riesgo en las calles y rutas argentinas. Estos operativos se llevan a cabo diariamente en 39 puntos estratégicos del país, de manera coordinada con provincias y municipios.
El desglose de las infracciones más comunes
La estadística de la ANSV detalla el tipo de faltas por las que miles de conductores fueron sancionados. Además de las 2.002 alcoholemias positivas, se registraron:
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2.453 vehículos sin la Revisión Técnica Obligatoria (RTO) al día.
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1.433 conductores que no utilizaban el cinturón de seguridad.
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1.375 infracciones por falta de documentación obligatoria.
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899 vehículos sin patente o con la patente tapada.
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292 infracciones por exceso de velocidad.
Como consecuencia de estas faltas, los agentes viales procedieron a la retención de 3.493 licencias de conducir y al secuestro de 752 vehículos, medidas que buscan sacar de circulación de inmediato a quienes infringen las normas de manera grave.
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Caso extremo: alcoholemia récord y menores en peligro
Entre los miles de casos, uno sintetiza el riesgo extremo. En un control realizado en la Ruta Nacional 14, en la provincia de Corrientes, los agentes de la ANSV detectaron el nivel de alcohol en sangre más alto del mes: 3.05 gramos por litro, una cifra descomunal que supera varias veces el límite legal (que es 0.0 g/l en la mayoría de las jurisdicciones para conductores particulares) y evidencia una intoxicación etílica severa.
Este registro récord se suma a otro caso grave documentado en la Ruta Provincial 11 de Buenos Aires. Allí, los agentes interceptaron a un conductor que realizaba maniobras temerarias. Al detenerlo, verificaron que transportaba a dos menores de edad y que presentaba 2.88 g/l de alcohol en sangre. La intervención, que requirió apoyo policial, impidió una potencial tragedia y puso en evidencia la grave irresponsabilidad de conducir en estado de ebriedad, más aún con niños a bordo.
Un llamado de atención sobre la responsabilidad al volante
Las cifras de enero funcionan como un termómetro de los comportamientos de riesgo que aún persisten en el tránsito argentino. El alcohol al volante se mantiene como un flagelo principal, seguido de cerca por la falta de elementos de seguridad pasiva como el cinturón y la desidia en los mantenimientos vehiculares obligatorios (RTO).
Los más de 12.400 conductores sancionados representan una minoría frente al total controlado, pero son una muestra suficiente para encender las alarmas. Cada una de esas infracciones, en especial las casi 2.000 alcoholemias positivas, es un siniestro vial potencial evitado. Los operativos de la ANSV tienen como objetivo claro disuadir y retirar de la circulación a quienes ponen en peligro su vida y la de los demás, en un esfuerzo constante por reducir la mortalidad en las rutas.
