El crimen del jubilado que horroriza a Río Gallegos: lo descuartizaron y quemaron sus restos en una parrilla

Aníbal Cepeda, desaparecido el 20 de abril pasado, fue encontrado en bolsas plásticas dentro de un tanque de agua en un complejo abandonado. El principal sospechoso, Félix Marcelo Curtti (61), está detenido. El móvil sería económico.

13 de mayo, 2026 | 14.26

La ciudad de Río Gallegos está conmocionada por el hallazgo de los restos de Aníbal Eduardo Cepeda, un jubilado petrolero de 72 años que había desaparecido en la ciudad durante el pasado 20 de abril. La denuncia fue presentada por su esposa a principios de mayo, cuando la ausencia se hizo insostenible.

La investigación, a cargo del juez de Instrucción N°1 Gerardo Giménez y el fiscal Federico Heinz, dio un giro brutal cuando los pesquisas localizaron restos humanos dentro de bolsas plásticas en un tanque de agua de un complejo habitacional abandonado. El predio, ubicado en la calle Gobernador Moyano al 500, había sido decomisado por la Justicia federal a Daniel Muñoz, el histórico secretario privado de Néstor Kirchner.

Al momento del hallazgo, el cuerpo estaba incompleto: le faltaba la cabeza y las manos. Horas después, en una vivienda cercana, los peritos encontraron el resto del cadáver y confirmaron la identidad de la víctima. Pero el dato más macabro lo aportaron fuentes de la investigación citadas por La Opinión Austral: Cepeda había sido descuartizado en una de las parrillas del complejo.

El sospechoso, un conocido del casino

Los primeros testimonios señalaron que la víctima era asidua al casino céntrico y que había cobrado una indemnización millonaria tras su paso por la industria petrolera. Varios testigos coincidieron en que lo vieron por última vez con Félix Marcelo Curtti (61), un hombre también habitué del mismo ambiente.

Curtti fue detenido poco después de que se emitiera una alerta de búsqueda. Se presentó voluntariamente ante la Justicia, pero luego se negó a declarar durante la indagatoria. Sin embargo, fuentes del caso indicaron que el acusado habría reconocido su participación e incluso, presuntamente, fue quien señaló el lugar exacto donde había abandonado los restos.

La hipótesis del móvil económico

La principal línea investigativa apunta a la indemnización millonaria que Cepeda había percibido. El monto exacto no trascendió, pero se cree que Curtti habría intentado apropiarse del dinero. Los investigadores no descartan que hubiera una planificación previa para asesinarlo.

El predio donde ocurrió el descuartizamiento, un complejo de departamentos abandonado que perteneció a Daniel Muñoz (fallecido en 2016), es uno de los bienes decomisados en causas por corrupción. Su estado de abandono facilitó que el asesino lo utilizara como escenario del crimen.

El médico forense Francisco Echandí realizó las primeras pericias sobre los restos. La Justicia espera los resultados de estudios complementarios para determinar con exactitud la mecánica del homicidio y si hubo más participantes. Por ahora, Curtti permanece detenido y la causa sigue abierta.