La emblemática empresa Textilana S.A., reconocida fabricante de los pulóveres Mauro Sergio, inició formalmente un proceso de concurso preventivo de acreedores ante la Justicia, producto de la crisis económica de Javier Milei. Esta medida, considerada el paso previo a la quiebra, se toma en un contexto de fuerte retracción económica que afecta a uno de los sectores productivos clave de Mar del Plata.
La firma, con más de 45 años de trayectoria en la ciudad, atribuyó esta determinación a la “contracción generalizada del consumo” y al complejo “contexto macroeconómico actual”. Según la textil, el objetivo del concurso es llevar adelante un “proceso de reordenamiento” que permita garantizar la operatividad de la planta, cumplir con sus compromisos comerciales y proteger el valor de su marca.
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La noticia generó una profunda preocupación entre los trabajadores, ya que el anuncio se produce tras un periodo de alta tensión. En noviembre pasado, la compañía suspendió a 175 operarios hasta finales de marzo y abonó solo el 78% de sus haberes. Aunque el personal fue reincorporado el pasado 1º de abril, el inicio de este proceso judicial reaviva la incertidumbre sobre la estabilidad de los puestos de trabajo en la planta marplatense.
Pese al trámite judicial, Textilana aseguró que el abastecimiento a sus clientes no se verá afectado y manifestó su intención de asegurar la sostenibilidad de la firma a largo plazo. El concurso preventivo le otorga ahora una herramienta legal para renegociar sus deudas bajo supervisión judicial mientras continúa con sus actividades, buscando evitar el cierre definitivo de sus instalaciones.
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Otras marcas de ropa en crisis
La crisis que atraviesa Mauro Sergio no es un caso aislado. La caída del consumo, la apertura de importaciones, el aumento de costos y la retracción de ventas golpean a buena parte de la industria textil e indumentaria argentina, con impacto tanto en fábricas como en marcas históricas del mercado local. Al caso de la empresa marplatense se suma TN Platex, uno de los principales grupos textiles del país, que cerró de manera temporal una planta en Tucumán y suspendió personal en medio de la caída de actividad.
En el segmento deportivo también aparece Grupo Dass, operador de marcas internacionales en la Argentina, que avanzó con despidos y reducción de actividad en plantas locales. El escenario refleja que la crisis no distingue nichos: alcanza tanto al textil tradicional como al calzado y la indumentaria deportiva.
En paralelo, otras marcas conocidas del mercado argentino enfrentan un contexto adverso, con menor expansión, cierres de locales y promociones agresivas para sostener ventas. En el sector mencionan entre las más afectadas a firmas como Key Biscayne, Mistral, Kosiuko y 47 Street, golpeadas por la pérdida de poder adquisitivo y la competencia importada.
El diagnóstico empresario coincide en que la combinación de recesión, costos elevados y mayor ingreso de productos del exterior puso en tensión a uno de los sectores más sensibles del empleo industrial argentino.
