Otra librería porteña cierra sus puertas y se suma a la larga lista de locales que bajaron las persianas en el contexto de crisis económica que generó el gobierno de Javier Milei. Por este motivo, liquidarán todos los libros por mil pesos.
Se trata de Aars Libreros ubicada en Larrea 938, Recoleta y que durante más de 40 años se destacó por la compra y venta de libros usados, un rubro que históricamente fue fuerte en Argentina y sobre todo en CABA, pero que de a poco está desapareciendo.
El anuncio del cierre fue a través de las redes sociales y rápidamente el local se llenó de gente que fue a despedirse del histórico lugar y a aprovechar las ofertas antes del final del comercio manejado por Ana, su dueña, y su hija Anita.
Todos los libros por mil pesos
"Hay libros de cine, música, arte, historia, filosofía, sociología, psicología, humanidades en general, narrativa, ediciones raras, antiguas y muy difíciles de conseguir. Los precios son una locura, no se pueden creer", destacaron desde la librería al anunciar la liquidación de sus productos por solo mil pesos.
Sus seguidores manifestaron la tristeza por la noticia y les dejaron sentidos mensajes en las redes sociales. "Toda una vida amando el oficio, gracias por sus palabras. Sigamos llevando libros a todos lados. Sigamos dándole vida a todo lo que representan los libros", respondieron sus dueñas.
Esto no es un caso aislado; la industria vive un momento de crisis al ritmo del presente que vive la economía. "En las editoriales la caída de ventas supera el 30 por ciento. En librerías hubo una fuerte caída desde agosto que repuntó en enero y ahora volvió a caer: ronda el 20 por ciento", expresó Juan Manuel Pampín, presidente de la Cámara Argentina del Libro.
En esa línea, sumó: "Viene de un piso muy bajo, pero igual no es tan fuerte como en las editoriales por el ingreso de material importado, diferente, más nuevo y a un precio más acomodado".
"Eso hizo que seguramente a las distribuidoras les haya ido un poquito mejor; les sirvió a las librerías, pero no a las editoriales. Si la gente tiene dificultades para comprar comida, para pagar el alquiler o para poder pagar los servicios, la luz, el gas, difícilmente pueda comprar un libro. La gente tiene otras prioridades", recalcó, en diálogo con BAE.
Además en el último tiempo cerraron otras librerías como Caz de Rosario, Sempere Libros Paraná, El Aleph de La Plata, Librería del Norte de Olivos, Antigua Fray Mocho de Balvanera, donde también bajó sus persianas Gauderio Libros, entre otros casos.
