Por la crisis económica que generó el gobierno de Javier Milei, otro importante restaurante cerró sus puertas y se suma a la larga lista de locales gastronómicos que dijeron adiós.
Después de casi dos décadas de presencia en La Plata, el restaurante y confitería Me Piace cerró sus puertas definitivamente. Ubicado en la emblemática esquina de 54 y 9, el local funcionó durante 17 años, pero el contexto económico actual terminó por hacer insostenible su continuidad.
El cierre fue consecuencia directa de una fuerte caída en la cantidad de clientes, sumada a costos operativos elevados y un alquiler muy alto. Aunque el espacio contaba con capacidad para 150 personas distribuidas en dos pisos, trabajaba a menos de la mitad de esa capacidad, lo que afectó seriamente sus ingresos. En sus últimos días, Me Piace mantenía aproximadamente 20 empleados, quienes ahora enfrentan la incertidumbre del cierre.
La crisis volvió el cierre de locales algo de todos los días
Este caso no es aislado: la situación económica en La Plata golpea duramente a los comercios locales. Bares, restaurantes, tiendas de ropa y pequeños emprendimientos sufren cierres en 2026, reflejando una crisis generalizada que pone en riesgo la continuidad de muchos negocios tradicionales.
Especialistas y referentes del rubro coinciden en que el aumento constante de los costos fijos, junto con la retracción del consumo, dificultan la rentabilidad de los locales. En palabras de uno de ellos al medio local 0221 “el incremento de los costos fijos, la retracción del consumo y las dificultades para sostener la rentabilidad ponen en jaque a muchos negocios”.
El icónico restaurante y confitería Me Piace se suma a una lista cada vez más grande de espacios que, pese a los años de trayectoria, no lograron mantenerse en pie ante este panorama económico complejo. La situación afecta especialmente al sector gastronómico, donde los cierres se suceden con rapidez.
Un antecedente reciente que marcó el inicio de esta seguidilla fue el cierre de la tradicional pizzería Kentucky, ubicada en 7 y 47, que bajó sus persianas en enero de este año. Este hecho evidenció el agravamiento de la crisis en la ciudad y la dificultad creciente para sostener locales emblemáticos.
En definitiva, el cierre de Me Piace simboliza un duro golpe para la gastronomía platense y pone en evidencia los desafíos que enfrentan los comercios en un contexto económico complicado y cambiante por las políticas del gobierno de Javier Milei.
