Ubicada en la margen del Río de la Plata, la localidad de Carmelo combina naturaleza, historia, tradiciones vinícolas y una calma que enamora desde el primer momento a todo turista que la elige como destino por descubrir.
Es que, gracias a su cercanía con la Ciudad de Buenos Aires, la convierte en accesible incluso en una corta escapada de fin de semana.
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¿Cómo es Carmelo, el oasis uruguayo a sólo un par de horas de Buenos Aires?
El paisaje de Carmelo es, en muchos sentidos, una mezcla entre la serenidad de un pueblo ribereño y la riqueza del campo uruguayo. A lo largo de sus caminos rurales se despliegan viñedos que se disputan la luz dorada del atardecer. Apodada como la “pequeña Toscana”, invita a recorrer sus rutas en bicicleta, a pie o incluso a caballo.
El enoturismo es quizá su rasgo más distintivo. Las bodegas, muchas de carácter familiar y artesanal, ofrecen una experiencia íntima para quienes desean conocer de cerca la producción del vino Tannat, la cepa emblemática del país vecino.
Además, su patrimonio se asoma en cada esquina como corolario para enaltecer su atractivo. El Puente Giratorio, por ejemplo, inaugurado en 1912 y aún en funcionamiento, es uno de los emblemas de la ciudad: una estructura antigua que narra parte de su historia, técnica e incluso su relación con el río. La rambla que se extiende a la vera del agua, las construcciones coloniales y el Teatro Uamá, con su fachada art déco, son otras de las piezas de un rompecabezas urbano que conserva identidad propia, sin perder la calidez de un lugar donde el tiempo parece medirse en tranquilas caminatas.
Las playas de Carmelo, aunque no son imponentes como las de los grandes balnearios, ofrecen un refugio ideal para descansar. Desde Seré hasta Zagarzazú, cada una de ellas se caracteriza por sus aguas calmadas y horizontes amplios, perfectos para una tarde de mate, lectura o un paseo con vista al río.
¿Cómo es Carmelo desde la Ciudad de Buenos Aires?
La opción más elegida para llegar a Carmelo desde la Ciudad de Buenos Aires continúa siendo cruzar el Río de la Plata en barco con Buquebus hasta Colonia del Sacramento y desde allí continuar en auto o transfer durante poco más de una hora. También es posible viajar en ferry directo a Carmelo en servicios especiales o combinar barco y ómnibus. Para quienes prefieren manejar, otra alternativa es cruzar por el puente internacional vía Gualeguaychú y completar el trayecto por ruta.
