Queda a 2 horas de CABA: el pequeño pueblo donde 70 personas derrotaron al imperio francés

Se trata de un destino bonaerense que habitualmente es elegido para hacer escapadas. Cuál es y por qué marcó la historia del país.

03 de febrero, 2026 | 20.36

La provincia de Buenos Aires cuenta con historias asombrosas y un pueblo se destaca por ser escenario del histórico Combate del Sauce, un enfrentamiento poco conocido pero clave en la defensa de la soberanía argentina durante el siglo XIX. Se trata de Atalaya, un destino a solo dos horas de la Ciudad de Buenos Aires que guarda en sus costas la historia de una batalla desigual en la que un grupo de ciudadanos logró frenar el avance del poderoso Imperio francés.

Atalaya combatió el bloqueo francés al Río de la Plata con solo 70 personas

El pequeño pueblo bonaerense, elegido habitualmente para hacer escapadas y conocido por sus medialunas, se encuentra ubicado a orillas del Río de la Plata y logró hacer historia en 1839 cuando apenas unas 70 personas enfrentaron con a una de las armadas más temidas del mundo.

En 1839 Atalaya fue el escenario del Combate del Sauce donde 70 vecinos derrotaron al Imperio francés

Para entender el contexto del Combate del Sauce hay que retroceder un año a 1838, cuando las relaciones diplomáticas entre la Confederación Argentina y Francia atravesaban un momento crítico. En plena expansión imperialista, la armada francesa, comandada por el almirante Luis Francisco Leblanc, impuso un bloqueo naval sobre el Río de la Plata con el objetivo de presionar política y económicamente al gobierno de Juan Manuel de Rosas. En años anteriores, el Imperio fránces ya había atacado el puerto de Atalaya.

Sin embargo, en 1838 fue diferente porque las fuerzas locales desafiaron a las imperialistas y desencadenaron una respuesta militar directa. En mayo de 1839, Leblanc ordenó un desembarco en las costas de Atalaya para castigar al pueblo y consolidar el dominio francés. Así comenzó el llamado Combate del Sauce, una feroz confrontación entre tropas extranjeras altamente equipadas y 45 milicianos con la ayuda de 25 vecinos atalayenses.

Una victoria histórica y clave para la Argentina

A pesar de la superioridad tecnológica y de que eran 500 soldados franceses, los 70 atalayenses lograron ofrecer resistencia, bajo el mando del sargento mayor Miguel Valle. La determinación y el conocimiento del terreno fueron claves y finalmente las tropas francesas se vieron obligadas a retirarse, aunque antes incendiaron ocho embarcaciones. 

El triunfo del pequeño pueblo evitó la ocupación del puerto y fue una clara muestra de resistencia ante las potencias extranjeras, a pesar de que no es un combate tan recordado por los argentinos. 

Atalaya queda a 107 kilómetros de la ciudad de Buenos Aires, es decir, menos de dos horas