A unos 15 kilómetros de Seclantás, en pleno corazón de los Valles Calchaquíes, un sitio combina naturaleza extrema, historia ancestral y una mística particular que lo vuelve ideal para sumar a cualquier viaje por el norte argentino. Se trata de Cuevas de Acsibi, uno de esos destinos que sorprenden incluso a quienes ya conocen Salta.
El valle presenta una geografía única y un alto valor arqueológico. Entre sus paredes de arenisca aparecen pinturas rupestres y formaciones rocosas inusuales, algunas con formas que recuerdan a velas derretidas. Este territorio formó parte del antiguo Camino del Inca y fue habitado desde tiempos prehispánicos, aprovechando los recursos naturales tanto para la vida cotidiana como para la producción de alfarería y herramientas.
El nombre Acsibi proviene del idioma cacán y significa “lugar de fuego”, una denominación que cobra sentido apenas se pisa el lugar. Las formaciones rocosas de tonos rojizos intensos, sumadas a la energía de las tormentas eléctricas frecuentes en la zona, construyen un paisaje impactante. Además, se hallaron antiguos objetos de cerámica muy fina, lo que sugiere que pueblos originarios como los Sichas y los Malcachiscos realizaban allí rituales y ceremonias.
Uno de los grandes atractivos de las Cuevas de Acsibi es la experiencia del trekking. El recorrido atraviesa un cañón natural donde las quebradas se van cerrando progresivamente, formando túneles y cuevas que parecen esculpidas a mano. El contraste entre los tonos grises, rojos y ocres, sumado al silencio del entorno, genera una sensación casi extraterrestre, como caminar por un paisaje marciano.
El acceso no es sencillo, lo que suma aventura a la visita. No hay caminos consolidados, por lo que se llega a pie, a caballo o con vehículos adecuados, siguiendo el lecho seco del río Montenieva. Tras superar grandes muros de piedra, se ingresa a un valle rojizo que conduce a un sendero señalizado de unas dos horas de caminata. Al final, las cuevas aparecen como una recompensa natural, con formas caprichosas e irrepetibles que convierten a Acsibi en una de las joyas más impactantes de Salta.
Qué son los Valles Calchaquíes
Los Valles Calchaquíes conforman una extensa región de valles intermontanos del noroeste argentino, que se despliega a lo largo de unos 520 kilómetros. Se extienden de norte a sur desde La Poma hasta Punta de Balasto, y de oeste a este desde las Sierras de Quilmes (o del Cajón) hasta las elevaciones de San Francisco y las Sierras del Aconquija. Este entramado de montañas y quebradas atraviesa territorios de Salta, Tucumán y Catamarca, dando forma a uno de los paisajes más característicos del país.
Reconocidos por su singular belleza natural y su valor histórico, los valles fueron el ámbito donde se establecieron pueblos originarios vinculados al complejo étnico diaguita-cacano, conocidos como calchaquíes. En este escenario se desarrollaron diversas expresiones culturales prehispánicas, entre ellas las tradiciones agroalfareras de Santa María, Candelaria, Cóndor Huasi y Famabalasto, que dejaron una huella profunda en la identidad cultural de la región.
